Jueves 20 de de Junio 2019

¿Cuáles son los síntomas sobre la adicción al sexo?

¿Cómo saber qué cosas son normales y cuáles no en este tema? Aquí te lo decimos
¿Cuáles son los síntomas sobre la adicción al sexo?
La adicción al sexo puede convertirse en un verdadero problema en la vida.
Foto: Shutterstock

Todos los seres humanos somos seres sexuales por excelencia y por ende, tener sexo es completamente sano, normal e incluso, además de proporcionar placer, tiene como fin la reproducción y conservación de nuestra especie; sin embargo, el problema está cuando el sexo se convierte en algo más y se vuelve una adicción.

Gabriela Orozco Calderón, quien es académica de la Facultad de Psicología en la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), cuando una personas es adicta al sexo actúa de forma compulsiva en este ámbito y no puede parar por la ansiedad que esto produce.

Toda adicción genera dependencia, tanto física como psicológica, es por ello que se pierde el autocontrol y por ende, se genera un deseo desenfrenado de tener sexo, ya sea real o cibernético y por ende, comienzan a no prestar la suficiente atención a sus actividades cotidianas, se afecta la comunicación y los vínculos con las personas que los rodean.

¿Cómo saber si soy adicto al sexo?

Algunos de los síntomas que caracterizan a este problema son: deseo intenso, ansia o necesidad de concretar la actividad placentera, pérdida progresiva del control de la actividad placentera, descuido de las actividades habituales, estar a la defensiva y negar el problema. Puede presentar lesiones, heridas o dolor en los genitales.

Según la psicóloga Orozco, se presentan 5 etapas del comportamiento sexual compulsivo: descubrimiento, experimentación, escalada, compulsión y desesperanza. La primera llega cuando se tiene sexo placentero; la experimentan jóvenes con estímulos sexuales no reales, y luego con otras personas. En la escalada el individuo necesita sentir cada vez más gratificación, y luego lo hace de manera compulsiva, pero aunque tenga sexo no se sienten bien y llega la desesperanza.

Si alguien presenta alguno de estos episodios, la experta recomienda ponerse de inmediato en manos de un especialista.