Uno de cada seis niños en EEUU tiene por lo menos un desorden psicológico

Sólo el 50% de los menores con enfermedades mentales recibe tratamiento
Uno de cada seis niños en EEUU tiene por lo menos un desorden psicológico
Es importante que los padres estén pendientes de los cambios en los adolescentes.
Foto: Archivo / Shutterstock

Israel, el hijo de 10 años de edad de Lupe Ramos, una inmigrante salvadoreña residente de Sun Valley, fue diagnosticado con desorden de déficit de atención cuando estaba en segundo grado de la escuela preparatoria.

“Le hicieron un estudio para ver si realmente era ADD y le recetaron ‘Ritalin’. Pero después lo hablamos con mi esposo y decidimos no darle la medicina, escuchamos muchas cosas malas de los efectos que les traen a los niños”, confesó.

La mitad de los niños que viven en EEUU y sufren condiciones como depresión, ansiedad, o déficit de atención no recibe atención médica. Así lo informa un nuevo estudio de la Universidad de Michigan, Ann Harbor, basado en información de la Encuesta nacional de salud infantil de 2016, realizada a menores de 18 años de edad.

En algunos casos, la falta de atención es resultado de que los padres no reconocen los primeros síntomas de los desórdenes psicológicos, en otros casos temen por los efectos de la medicación o no tienen los recursos o información necesaria sobre el tema.

Se estima que alrededor de 7.7 millones de niños de entre 6 y 17 años de edad, a nivel nacional, tienen por lo menos un desorden mental. Las cifras varían según el estado, de un 7.6% de menores en Hawaii a un 27.2% en Maine.

“En muchos casos, los padres no saben que su hijo sufre una enfermedad, no se dan cuenta. La adolescencia es un tiempo de cambios, de grandes emociones, de hormonas. Los adolescentes tienen que lidiar con todo tipo de presiones, como el ser aceptados por sus amigos. Como padres necesitamos estar más alertas de estos cambios y fomentar la comunicación con nuestros hijos”, explicó la doctora Diana Ramos, Profesora clínica adjunta, en la Escuela de Medicina Keck de la Universidad del Sur de California, en entrevista con La Opinión.

“Muchas personas creen que cuando consultan con un médico, siempre les van a dar medicamentos, pero no  es así”, indicó la doctora. “En muchos casos, el joven necesita un consejero o terapista y no requiere medicinas”, agregó.

La comunicación entre padres e hijos es fundamental.

Estigma y falta de información

“Los desórdenes mentales tienen condiciones estigmatizadas y pueden ser muy debilitantes en cuanto al crecimiento sano se refiere, en especial en niños y adolescentes”, indicó Daniel Whitney, uno de los autores del estudio.

Es este estigma que existe no sólo en la comunidad sino en la población en general que determina en parte que los padres y familiares del niño no reconozcan ciertos síntomas tempranos.

“En nuestra cultura, es común que quizás cuando una niña o adolescente exhibe ciertos síntomas, los padres digan simplemente que ‘está nerviosa’”, coincidió la doctora Ramos. “Tomar medicina para ciertos desórdenes mentales es como tomar medicina para la diabetes y otras condiciones. Pero la actitud frente a estas enfermedades está cambiando, poco a poco”, opinó.

“En nuestra comunidad, muchos padres tienen dos o tres empleos para poder mantener a su familia y no tienen suficiente comunicación con sus hijos. Pero hoy en día todos tenemos teléfonos celulares. Tenemos que buscar la forma para mantener la comunicación abierta con nuestros hijos y estar alertas cuando necesitan ayuda”, aconsejó.

Brechas y disparidades en el cuidado de la salud

Whitney notó que las disparidades en el tratamiento de desórdenes mentales pueden aumentar las disparidades en otros aspectos de salud.

El reporte encontró que los niños de bajos recursos y de madres solteras tienen alrededor de un 40% más probabilidades de desarrollar un desorden mental que los niños de mayores recursos.

Para más información sobre el diagnóstico, tratamiento y recursos para niños y adolescentes con desórdenes mentales, puedes visitar https://keck.usc.edu/psychiatry/patient-care/