Miércoles 22 de Agosto 2018

Los 10 poderes de las mujeres victoriosas

La abogada Jessica Domínguez comparte en su primer libro las características que le han servido para tener éxito
Los 10 poderes de las mujeres victoriosas
La conocida abogada de inmigración Jessica Domínguez comparte en su libro 'Mujeres Victoriosas/10 poderes para renovar tu vida y fortalecer tu fe', las experiencias de vida que le han ayudado a 'llegar donde está'.
Foto: Cortesía

Para motivar y empoderar a las latinas a ser mujeres victoriosas, venciendo el miedo y encarando las batallas con la frente en alto, la abogada Jessica Domínguez se dio a la misión de publicar un libro en el que comparte los 10 poderes que, según ella, cada mujer tiene para renovar la vida y fortalecer la fe.

“Mi inspiración para escribir y publicar ‘Mujeres Victoriosas’ fueron los resultados de las elecciones de noviembre del año pasado, que han puesto a muchas a vivir bajo el miedo… Un sentimiento que no puede aceptarse como un amigo sino como un enemigo”, dice la reconocida abogada de inmigración.

Es así que para sembrar el ánimo, la también conocida como “El Ángel de la justicia” (por su popular segmento en el show noticioso “Despierta América” de Univision) abre su corazón en cada página de su primer libro, publicado por ORIGEN, un sello de Penguin Random House Grupo Editorial, para compartir la historia de “cómo Jessica Domínguez llega donde está”, tras haber inmigrado de su natal Perú con sus padres a los 14 años, haber estado por siete años sin un estatus legal para vivir en Estados Unidos, haberse esforzado al máximo para aprender el inglés y llegar a titularse de abogada, así como la lucha que libró para enfrentar una delicada enfermedad en uno de sus hijos.

“Ante el miedo que muchos de nuestra comunidad están experimentando con la situación actual [que se está viviendo tras las políticas migratorias de la nueva administración], quise contar un poquito sobre qué significa ser madre, esposa, abogada e inmigrante indocumentada en Estados Unidos”, detalla Domínguez.

Los 10 poderes

Alineada con su objetivo, la nombrada por la revista “People en Español” como una de las 25 mujeres latinas más poderosas de Estados Unidos (por su trabajo en defensa de las familias inmigrantes) describe a continuación los 10 poderes que a ella y a otras mujeres les han ayudado para derrotar el miedo y salir adelante.

1. El poder de la fe

Domínguez  asegura que la mujer victoriosa es aquella que decide tomar el escudo de la fe para vencer el miedo, debido a que, “a diferencia de la esperanza, la fe sobrepasa la razón y ayuda a creer con todo el corazón”.

2. El poder de la verdadera identidad

Una mujer victoriosa vencerá sus inseguridades al conocer y ejercer su verdadera identidad, que en gran parte está constituida por la personalidad, los dones y talentos. Y cuando se comprende con plenitud el valor de la identidad singular, la persona aprende a autoaceptarse, algo que conduce al desarrollo del amor propio.

3. El poder del propósito intencional

La mujer victoriosa “destruirá todo sentimiento de inferioridad al vivir una vida con propósito”. Según Domínguez, conocer la misión o el propósito por la cual se fue creada(o) es fundamental para “enfocarse en ‘ser’ y no solo en ‘hacer’ actividades” que llenan el calendario de la vida diaria, quedando insatisfecha al final del día.

4. El poder de las ganas

Para ser una mujer victoriosa no es suficiente el tener propósitos y metas. A esto se le debe agregar “la determinación, el dinamismo y la disciplina, para permanecer constantemente enfocada y motivada en los objetivos trazados en el plan de vida, sin llegar a rendirse”.

5. El poder de la preparación

La preparación “es la acción clave que toda persona exitosa conoce”. Y para ser una mujer preparada y resplandeciente, Domínguez señala que la organización del tiempo es la habilidad fundamental para esto.

Para tomar el control del tiempo, a fin de poder alcanzar el máximo potencial de esa preparación, “hay que aprender a decir ‘no’ para declinar cada invitación o compromiso” que no ayuda a vivir con propósito.

6. El poder del discernimiento al usar las palabras

El poder de las palabras es inmensurable. Éstas tienden poder para edificar o destruir, para sanar o herir, maldecir o bendecir.

De acuerdo con Domínguez, la mujer victoriosa “no anda en chismes. Evita con todas sus fuerzas hablar mal de alguien, debido a que “el chisme es como el cáncer. Por poco que sea es peligroso”.

7. El poder de la oración

Tras sus experiencias de vida, Domínguez ha comprobado que no existe ningún poder tan grande como el de la oración.

“La oración nos ayuda a desarrollar una relación con Dios y a sentirlo justo a nuestro lado”, dice. “La oración nos ayuda a darnos cuenta que no tenemos que hacer todo mediante nuestras fuerzas, ni llevar nuestras cargas solas”.

8. El poder de la conexión

Para ser una mujer victoriosa hay que deshacerse del aislamiento y la desconexión.

“Todos necesitamos personas que estén a nuestro lado para ayudarnos a levantarnos en tiempos difíciles, anota la abogada.  “No necesitamos garrapatas en nuestras vidas, pero sí necesitamos formar conexiones saludables con las personas correctas”.

9. El poder de la gratitud

Una actitud de gratitud, dice Domínguez, es un antídoto inmediato para rechazar pensamientos y sentimientos que obligan a vivir dentro del sentimiento de la insatisfacción.

“Numerosos estudios científicos han demostrado que una actitud de gratitud conduce a vivir de manera más saludable y alcanzar momentos de felicidad”, expresa la abogada en su libro.

10. El poder de la renovación

Para Domínguez, el poder de la renovación está compuesto por varios minipoderes “que protegen contra el dañino y constante agotamiento al tratar de ser a toda hora la ‘mujer maravilla’” para tener “un valor especial” en la sociedad, la familia, etc.

Entre estos minipoderes se encuentran: reorientar la mente para dejar los pensamientos negativos sobre sí misma atrás; callar la diario los pensamientos por unos pocos segundos para meditar u orar; rodearse de amigos de calidad; respetarse a sí misma y evaluar en cada cumpleaños el plan trazado para cada faceta de la vida.