Viernes 19 de Enero 2018

Cuando los hijos entran a ‘la edad del pavo’

Experta en desarrollo juvenil ofrece tips para mantener o abrir la comunicación entre las madre y los adolescentes varones
Cuando los hijos entran a ‘la edad del pavo’
Resulta de suma importancia que las madres aprendan técnicas de buena comunicación para mantener la conexión con los hijos varones que entran en la etapa de la pubertad o adolescencia.

Mientras que las madres tienen en su mente y corazón el deseo de expresar con besos y abrazos el amor que sienten por sus hijos varones, ellos se encuentran enfocados en aprender el cómo ser hombres y hasta cierran la comunicación con ellas porque piensan que ya no las necesitan.

Con estas palabras resume la Dra. Deborah Gilboa, experta en los temas de crianza y desarrollo juvenil, el comportamiento que comúnmente se da en los hijos con sus madres, cuando estos entran en la etapa de la pubertad o la adolescencia, popularmente conocida como “la edad del pavo”.

“Veo que esto se marca mucho más en los chicos latinos, en las edades de 14 y 15 años, debido a que se sienten muy presionados en mostrar su masculinidad cuando son criados bajo la cultura del machismo. Por ello, a pesar de seguir queriendo a sus madres, cuando entran en la pubertad pretenden no necesitar para nada a su progenitora, especialmente cuando están frente a sus amigos”, detalla la fundadora de AskDoctorG.com, quien es más conocida como Dr. G.

Este comportamiento es normal en la mayoría de los adolescentes varones. A ellos no les gusta que sus padres los besen o abracen cuando están ante otras personas.

“¡Es increíble!”, acentúa la Dra. Gilboa. “Realizamos recientemente, a nivel nacional, el estudio The Struggle is Real: A Wild Guide to Growing-Up for Moms & Sons [comisionado por la compañía Old Spice, con la cual la Dra. Gilboa colabora en el programa ‘Old Spice School of Swagger, eGuide with Survey Info’] y encontramos que cerca del 60% de los varones adolescentes [de las madres encuestadas] dijo que no quieren que sus padres los besen o abracen fuera de casa”.

Y aún más: un 17% aseguró que no desean estas expresiones de afecto estando en familia dentro de casa.

La experta en desarrollo juvenil dice que este sentir de los chicos “resulta bastante doloroso para las mamás, porque para nosotras [las mujeres], como madres, es importante demostrar con besos y abrazos nuestro amor a los hijos, sin importar la edad que tengan”.

La situación puede resulta difícil para algunas madres, pero hay que respetar el sentir de los chicos porque, como madres, tenemos que enseñarles que deben respetar cuando alguien dice ‘no’. Personalmente respeto el sentir de mis hijos porque no quiero que más adelante anden besando, abrazando o tocando a una chica que no desea de su afecto”, resalta la experta.

Consejos para abrir la comunicación

Y como no es ninguna sorpresa que cuando los hijos llegan a “la edad del pavo” empiezan a discrepar en casi todo con sus madres, resulta de suma importancia fortalecer o abrir la comunicación con el menor para minimizar las discusiones y, así, saber más sobre cómo se siente, qué piensa y en qué pasos anda.

Y para tener éxito en este objetivo, la Dra. Gilboa recomienda:

1. Usar la tecnología
“Si nos estamos muriendo por besarlo o abrazarlo al momento de dejarlo en la escuela y no podemos hacerlo porque él se siente incómodo con este tipo de expresiones de afecto en público, entonces podemos enviarle un mensaje de texto con algún ícono emotivo que exprese nuestros sentimientos hacia él”, dice la experta.

2. Hablar de temas difíciles sin hacerse el experto
Al momento de hablar con el hijo de temas incómodos o difíciles de tratar, la experta aconseja tener en cuenta estas técnicas según la edad:

Preguntar qué se sabe antes de empezar a hablar. Esta técnica de comunicación se debe usar con los menores de 10 a 13 años, ya que los preadolescentes son muy sensibles cuando se les trata como niños. Es así que. en lugar de asumir que el hijo no tiene ni idea del tema a hablar, “se le debe preguntar primero si ha oído hablar de ello y qué es lo que sabe”.

Respetar el sentir de los hijos. Esto se debe cuidar al tratar de hablar de un tema difícil con los chicos de 14 a 17 años, sobre todo cuando manifiestan sentirse avergonzados o incómodos al hablar de un tema específico con sus progenitoras. En estos casos, se les debe preguntar si desean hablar sobre el tema con un familiar o amigo de confianza (que tanto hijo y padres están de acuerdo), para que los chicos se abran a la comunicación.

3. Hablar dentro del rango de tiempo apropiado
La Dra. Gilboa recuerda que con los hijos en la etapa de la pubertad o la adolescencia se debe hablar con un rango de tiempo apropiado porque ellos se cansan rápidamente. E incluso, a veces, para mantener su atención conviene acudir al llamado “trueque de minutos de conversación por minutos para la diversión”.
En este punto, los psicólogos aconsejan no extenderse demasiado en el diálogo ni tomar el papel de orador, ya que los chicos cierran sus oídos a las conversaciones largas en las que se discuten de lo mismo.

4. Usar la técnica del humor al hablar
De acuerdo con la experta, los estudios en torno al comportamiento de los adolescentes indican que cuando a los chicos se les habla de manera divertida o con humor, ellos se abren más a la comunicación y no se niegan a recibir sugerencias, como por ejemplo en los temas relacionados con cuidar su imagen o el aseo personal.
“Para decirle a un chico que debe vestirse mejor o que debe usar desodorante o bañarse con más frecuencia porque sus axilas o pies apestan, hay que usar palabras graciosas que lo hagan reír y no sentir mal”, detalla la Dra. Guilboa.

5. No regañar cuando el chico tiene una cuenta ‘Finsta’
El fenómeno del “Finsta” (falsa cuenta en Instagram) es algo real. De hecho, el 99% de las madres encuestadas en el reciente estudio de Old Spice piensan que sus hijos tienen una cuenta secreta en las redes sociales y el 97% de los hijos varones de estas madres admitieron tenerlas.

De acuerdo con los resultados de la investigación, los chicos abren este tipo de cuentas a espalda de sus padres para “ocultar su conexión” con amigos que a sus padres no les gustan o no aprueban; publicar contenido que podría considerarse demasiado “salvaje” o bromear a otros sin tener problemas.

Pero si los padres sienten que el chico está usando de forma incorrecta la cuenta secreta que abrió a través de un teléfono inteligente que se le facilita y cuyo servicio se le está pagando, entonces hay que recordarle que tienen todo el derecho y la autoridad de establecerle límites y de no cumplirlos podría perder el privilegio de tener un teléfono celular.