Domingo 20 de Agosto 2017

¿Cómo se prepara a un niño transgénero para empezar la secundaria?

Si la adolescencia no es fácil para muchas personas, imaginen como es para los niños transexuales, dicen los padres de un niño que inició su proceso para ser reconocido como niña y que en poco tiempo, deberá enfrentarse a la secundaria y los desafíos que ella representa
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¿Cómo se prepara a un niño transgénero para empezar la secundaria?
Lily es "muy feliz", cuenta su madre.

Para muchos padres en todo el mundo, la entrada a la escuela secundaria de los hijos es un momento muy importante que necesita de cierta planificación.

Y, si los niños son transgénero, esa preparación no solo puede llegar a ser absolutamente vital para la salud mental de su hijos, sino que debe incluir aspectos tan variados como encontrar una escuela consciente de esa realidad o informarse sobre tratamientos hormonales disponibles.

“No lo mencionaré, pero si surge (el tema), seré honesta. No voy a decir: ‘Adivina: soy trans’, pero si alguien lo dice, les diré: Lo soy, porque lo soy “, afirma Jessica.

Con el objetivo de resguardar su privacidad, así llamaremos a esta niña de 10 años que vive en Reino Unido.

Sus amigos no hablan sobre el hecho de que ella ha llevado una transición de vivir como niño a ser una niña.

Y es que así lo decidió la propia Jessica, quien asegura que sólo quiere ser tratada “como una niña normal”.

De niñas a adolescentes

El padrasto de Jessica, a quien llamaremos Alex, también hizo una transición de vivir como mujer a vivir como hombre.

Asegura que está “sorprendido, pero muy orgulloso” al saber de los planes de la niña de mostrarse “abierta” sobre su identidad cuando empiece la secundaria, lo cual ocurrirá dentro de un año.

Aunque admite que ese proceso no se dará sin problemas, Alex cree que ese enfoque evitará las preocupaciones de vivir pensando en: ‘¿ Y si alguien se entera?’

Eso, explica, puede ser estresante tanto para la niña como para sus hermanos, quienes podrían accidentalmente dejarla al descubierto.

“Es un secreto muy grande de guardar. Es ponerles demasiada presión a ellos. Por eso, si alguien siente que puede ser abierto sobre eso, personalmente creo que es mejor de esa manera”, señaló.

Buscando escuela

La primera vez que conocimos a Jessica y Lily (no son sus nombres reales) fue en enero de 2015.

Lily ahora tiene 9 años. Y su madre, a quien llamaremos Jen, contó que la búsqueda por la escuela secundaria ideal para su hija empezó hace dos años, antes de que incluso su hijo mayor la empezara.

Una de las preguntas que se hizo fue: ‘¿Cómo ese centro educativo ayudaría a niños que sean transgénero?’

Y teniendo esa información ella sabría que (ese plantel) podría apoyar a sus dos hijos.

Transgénero es el término usado para describir a una persona que no se identifica con el género que se le asignó cuando nació. Podrían preferir que se les reconozca con un género diferente y, en otros casos, sin género.

Y cuando Jen empezó su búsqueda, la escuela que tenía en la mira no tenía registrado ningún caso de niños transgénero entre sus alumnos, pero le informó que estaba feliz de incluir en su plan de estudios el tema para educar a los otros pupilos.

Hoy la escuela ya cuenta con dos niños que están en el proceso de transición de niños a niñas.

“Es reconfortante saber que ya tienen un poco de experiencia y que se están dando cuenta de ello (de esa realidad)”, dijo la madre.

“Noticia vieja”

Lily, a quien todavía le quedan dos años en la escuela primaria, está “muy feliz y le va muy bien” , señaló su madre.

“Posiblemente es más segura de sí misma y se ve más relajada. En la escuela, pareciera que ya no es un problema, es como si fuera una noticia vieja realmente”.

Pero Lily cuenta que sus compañeros no siempre son amables.

“Había una persona que decía: ‘No serás una mujer muy buena, simplemente tendrías que ser un hombre’ y eso realmente me molesta”.

Hormonas

Jessica pasó por un periodo muy difícil a finales del año pasado cuando las hormonas empezaron a activarse, dijeron sus padres.

“De vez en cuando decía: ‘Cuando crezca, voy a vivir sola porque nadie querrá vivir conmigo porque soy trans, nunca tendré un novio'”, contó su madre, a quien identificaremos como Ella.

“Ellos deberían ser niños, deberían permitirles ser cómo son. Yo sólo quiero que todo esté bien y que ella lleve una vida normal, tan normal como la vida es”, añadió.

Los padres de Jessica notaron que su hija se siente mejor después de hablar con un consejero de la clínica Tavistock, el único centro especializado en temas de género para menores de edad en Reino Unido.

Es una unidad adscrita al servicio público de salud de ese país ( National Health Service , por sus siglas en inglés), el cual está basado en Londres y tiene clínicas en diferentes lugares del país.

El especialista en ese centro le aseguró que, en su caso, los cambios físicos vinculados con la pubertad aún estaban lejos.

Los niños transgénero pueden recibir tratamiento en el NHS cuando llegan a cierta edad y con sesiones de asesoramiento y apoyo.

La intervención médica no es considerada hasta que se aproxime la pubertad, cuando los bloqueadores hormonales pueden ser suministrados.

Los bloqueadores pueden darle una pausa a los cambios físicos asociados con la pubertad, dándole al joven el tiempo necesario para pensar con detenimiento sobre su identidad de género.

Alrededor de los 16 años, un paciente puede tomar hormonas sexuales cruzadas, las cuales hacen que la persona pase por la pubertad con el género con el que se sienta identificada.

Apoyo

A Ella le preocupa no poder costear el tratamiento hormonal que ofrecen centros privados en caso de que Jessica quiera recibirlo antes de la edad estipulada por el NHS.

“Tengo amigos cuyos hijos lo han necesitado antes por su salud mental. Soy consciente de que Jessica podría necesitarlas (las hormonas) más pronto de lo previsto”, dice.

“Si de todos modos ser adolescente es duro, (imagina) tener que esperar hasta que tengas 16 para que tu cuerpo se desarrolle. Es molesto pensar que todas sus compañeras van a estar hablando de periodos, pechos en desarrollo, sujetadores y otras cosas y que ella tendrá que esperar, algo muy duro para ella”, añade Jen.

Lo más importante para ambos padres es que les ofrezcan apoyo a sus hijos a medida de que crecen y asegurarse de que tengan las destrezas para enfrentar los desafíos que vendrán.

“La evidencia de las investigaciones muestra que los adolescentes y los jóvenes que son trans que han tenido ese apoyo, han recibido el tratamiento que necesitan, cuentan con la comprensión de sus familias y escuelas, tienen la misma o incluso mejor salud mental que los jóvenes que no son trans”, aseguró Jen.

Dice que las familias son afortunadas de pasar por esta experiencia en esta época.

“Incluso hace cinco años las cosas era muy diferentes. No había bloqueadores, debió haber sido muy duro para las familias pasar por lo que nosotros estamos pasando”, recuerda.

*Esta es una adaptación del artículo escrito en inglés por Sarah Bell, reportera del programa de la BBC Victoria Derbyshire: “Transgender children: Preparing for puberty” (‘Niños transgénero: preparándose para la pubertad’) que pueden leer aquí.