Lunes 20 de Noviembre 2017

Las fluoroquinolonas representan un riesgo my alto para las infecciones comunes

La Administración de Medicamentos y Alimentos (Food and Drug Administration, FDA) aconseja que se restrinja el uso de antibióticos populares, como Cipro, debido a los peligrosos efectos secundarios
Las fluoroquinolonas representan un riesgo my alto para las infecciones comunes
Varios médicos recetan Cipro para infecciones que no lo requieren.

La FDA recomienda evitar recetar fluoroquinolonas, un grupo de antibióticos que incluyen medicamentos como Cipro y Levaquin, para tratar 3 enfermedades comunes: bronquitis, infecciones de sinusitis y del tracto urinario. La agencia emitió las nuevas recomendaciones, luego de hacer una revisión de seguridad que reveló que pueden causar discapacidad y efectos secundarios potencialmente permanentes que afectan los tendones, los músculos, las articulaciones, los nervios y el sistema nervioso central.

“Soy una prueba viviente de que el riesgo de usar fluoroquinolonas para tratar una infección de rutina es mucho mayor que sus beneficios”, dice Rachel Brummert, de 45 años, de Charlotte, North Carolina.

En noviembre pasado, Brummert habló ante un panel de expertos convocado por la FDA para describir la serie de problemas de salud que continúan empeorando, esto incluye 10 tendones desgarrados y daño progresivo en los nervios que ha experimentado como efectos secundarios por tomar Levaquin para tratar una supuesta sinusitis en 2006. Brummert, directora ejecutiva de la Fundación para la Vigilancia de la Quinolona, fue una de las 30 personas que hablaron del impacto de estos medicamentos en su vida durante la audiencia pública de la reunión.

La FDA convocó al panel de asesoramiento de expertos para revisar la evidencia sobre la seguridad en el uso de fluoroquinolonas para tratar infecciones comunes. Al final, el panel de 21 miembros votó abrumadoramente que, en la mayoría de los casos, los daños raros, pero graves, que incluyen latidos irregulares del corazón, depresión, daño a los nervios, tendones desgarrados y convulsiones sobrepasan los beneficios que las fluoroquinolonas brindan para tratar la bronquitis, la sinusitis y las infecciones del tracto urinario.

Actualmente, esas 3 enfermedades equivalen a casi un tercio de toda la fluoroquinolona recetada fuera de los hospitales en los Estados Unidos de acuerdo con la información presentada por Janssen Pharmaceuticals, fabricantes de Levaquin, en la reunión de la FDA. El panel concluyó que la emisión excesiva de recetas para antibióticos potentes está exponiendo a los pacientes a riesgos innecesarios. La fluoroquinolona es esencial para tratar infecciones graves como el ántrax; en cambio para infecciones comunes, otros tratamientos funcionan igual de bien y presentan menos riesgos.

Desenfrenada emisión de recetas

La nueva normativa de la FDA que exige restringir el uso de fluoroquinolonas, afecta a 5 antibióticos de venta con receta: ciprofloxacina (Cipro), levofloxacina (Levaquin), moxifloxacina (Avelox), ofloxacina (Floxin) y gemifloxacina (Factive). Todos estos antibióticos también están disponibles como genéricos.

Mucha de la evidencia sobre los riesgos de estos medicamentos surgió luego de que salieran al mercado y los usaran millones de pacientes. Mientras que las organizaciones médicas, como la Sociedad de Enfermedades Infecciosas de Estados Unnidos (Infectious Diseases Society of America), han actualizado sus directrices para recomendar que no se receten fluoroquinolonas para infecciones comunes, incluyendo en muchos casos la bronquitis, las infecciones de sinusitis y del tracto urinario, muchos médicos no han asimilado este mensaje. Y eso es muy probable debido a que estos potentes antibióticos atacan una amplia diversidad de bacterias, dice Lindsey R. Baden, M.D., una doctora especializada en enfermedades infecciosas en Brigham y en Women’s Hospital en Boston, Massachusetts, profesora asociada en la Facultad de Medicina de Harvard y miembro del panel de la FDA. Eso puede dar lugar a la emisión de recetas en exceso.

“Las fluoroquinolonas tienen una importante función en el tratamiento de infecciones graves, como aquellas causadas por bacterias que son resistentes a otro tipo de antibióticos”, dice Baden. Pero en el caso de las enfermedades menos graves como las infecciones bacterianas leves de sinusitis o cistitis que no presenten complicaciones, los medicamentos “deberían típicamente reservarse para tratamientos de segunda o tercera línea después de que hayan fallado otros antibióticos”, dice Baden.

Cuándo negarte a tomar Cipro y medicamentos parecidos

A continuación, detallamos los 3 tipos de infecciones para los cuales a menudo las fluoroquinolonas no son la primera mejor opción para el tratamiento, además te compartimos los consejos de nuestros consultores médicos sobre qué hacer en lugar de eso.

• La sinusitis. “La causa de la gran mayoría de las infecciones de los senos nasales son los virus, no las bacterias, y los antibióticos no funcionan para tratar los virus”, dice Baden. Incluso si alguna bacteria fuera la causa, normalmente la infección desaparecerá por sí sola más o menos en una semana. Un antibiótico como la amoxicilina podría ser una garantía de alivio si, por ejemplo, tus síntomas duran más de una semana, empiezan a mejorar y luego empeoran, o son muy graves (acompañados de una fiebre de 101.5 °F o más) o si sientes dolor intenso y mucha sensibilidad en los senos nasales. Para obtener más información, consulta las recomendaciones de la Academia Estadounidense de Alergia, Asma e Inmunología de Cómo elegir sabiamente (Choosing Wisely recommendations).

• Infecciones del tracto urinario (urinary tract infections, UTI). Si tienes los síntomas de una infección del tracto urinario, como orinar con frecuencia, dolor o ardor al orinar, orina turbia o con sangre y fiebre, podrías necesitar antibióticos para tratar la infección. Varios tipos de antibióticos son eficaces para combatir una cistitis sin complicaciones; normalmente las fluoroquinolonas solo se necesitan si la infección es resistente a otros antibióticos o si ya se propagó hacia los riñones. Hay que tener en cuenta que, con frecuencia, las personas mayores de 65 años tienen bacterias en la orina, pero no necesitan someterse a pruebas ni recibir tratamiento para una infección del tracto urinario a menos que tengan síntomas. Para obtener más información, consulta las recomendaciones de la Sociedad Estadounidense Geriátrica de Cómo elegir sabiamente (Choosing Wisely recommendations).

• La bronquitis. De la misma forma que con las infecciones de los senos nasales, la mayoría de casos de bronquitis o resfriados de pecho es causada por virus, y los antibióticos no son de ayuda. (Lee nuestros consejos sobre lo que hay que hacer para aliviar los síntomas mientras tu cuerpo lucha contra la infección). Una excepción: los pacientes con una enfermedad pulmonar obstructiva crónica (chronic obstructive pulmonary disease, COPD), afección que causa dificultad para respirar, podrían beneficiarse con los antibióticos si desarrollan síntomas lo suficientemente graves como para necesitar hospitalización. En ese caso, la mejor elección de medicamentos depende de varios factores, incluyendo qué bacterias prevalecen en tu área. Para obtener más información sobre cómo usar los antibióticos para tratar enfermedades respiratorias en niños consulta las recomendaciones de la Academia Estadounidense de Pediatría de Cómo elegir sabiamente (Choosing Wisely recommendations).

Todos los antibióticos conllevan un riesgo

Brummert menciona que aplaude a la FDA por “hacer que la seguridad de los pacientes sea una prioridad” al tomar medidas relacionadas con las recomendaciones del panel asesor. “Reducir la emisión excesiva de recetas de fluoroquinolonas les evitará a miles de estadounidenses sufrimientos innecesarios” comenta.

Baden señala que todos los antibióticos, no solo las fluoroquinolonas, deberían usarse de manera más prudente.

“En realidad, creo que las etiquetas de todos los antibióticos deberían reforzarse para recordarles a los médicos y a los pacientes que cuando el medicamento no está garantizado, recetarlo no tiene ningún beneficio y expone al paciente a un riesgo innecesario sin importar lo mínimo que pueda ser”, dice Baden. “Los antibióticos se usan en exceso; como comunidad tenemos que tener estas conversaciones sobre un mejor uso de las recetas médicas con base en el equilibrio entre los beneficios y las desventajas”.

Nota del editor:
 La elaboración de este artículo y de los materiales relacionados es posible gracias al subsidio del programa Attorney General Consumer and Prescriber Education Grant del estado, que es financiado por el acuerdo multiestatal de reclamos de fraude de los consumidores en relación con la comercialización del medicamento de venta con receta Neurontin (gabapentina).

-Teresa Carr

Mis antecedentes son tanto en ciencias como redacción, lo que despierta mi curiosidad por aprender cómo funcionan las cosas y me entusiasma platicar sobre esto. Austin, Texas es mi hogar y me encanta su música, sus senderos y los patios donde los perros son bienvenidos. Mi idea de un estilo de vida saludable es bailar lo suficiente para equilibrar mi amor por la comida y la bebida.

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