Miércoles 20 de Septiembre 2017

Más sexo = Mejor función cerebral cognitiva

Estudio revela que la actividad sexual frecuente mejora las funciones cerebrales que mantienen el conocimiento en las personas de la tercera edad
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Más sexo = Mejor función cerebral cognitiva
Las personas de la tercera edad que tienen una actividad sexual frecuente mantienen y mejoran su habilidad cognitiva que aquellas de la misma edad que no son tan activas sexualmente, revela un reciente estudio.

La actividad sexual frecuente mejora la función cerebral en los adultos mayores.  Así lo señala un reciente estudio efectuado por las universidades de Coventry y Oxford, de Inglaterra.

La investigación, publicada el 22 de junio en el The Journals of Gerontology, Series B: Psychological and Social Sciences, encontró que “las personas mayores que llevan una vida sexual regular tienen una mejor fluidez verbal y habilidad para percibir visualmente los objetos y espacios que aquellos [del mismo grupo] que no son activos sexualmente“.

Para llegar a esta conclusión se estudio a una muestra de 73 individuos, de los cuales 28 eran hombres y 45 mujeres, entre las edades de 50 y 83 años.

Los investigadores, sometieron a los participantes a una serie de pruebas que reflejaron sus habilidades cognitivas. Entre ellas, por ejemplo, se le reto a decir el mayor número de animales en 60 segundos o el mayor número de palabras que comienzan con la letra “F”.

A la vez, respondieron un cuestionario en el cual se les pregunta cuántas  veces habían tenido sexo en los últimos 12 meses, ya fuera nunca, una vez al mes o ina vez a la semana.

Igualmente se les hizo preguntas sobre su estado de salud y estilo de vida y fueron sometidos a una prueba estandarizada, que se utiliza típicamente para medir diferentes patrones de la función cerebral en adultos mayores, centrándose en las habilidades de la atención, la memoria, la fluidez mental y lingüística, el lenguaje y la capacidad visuoespacial.

Los resultados

Sorpresivamente, los encuestados que fueron los más activos sexualmente obtuvieron el puntaje más alto en la dos pruebas cognitivas. Pero, a pesar de ello, se encontró que cualquier modificación que realizaron en la frecuencia de tener sexo no reflejó ningún impacto sobre su capacidad de atención, memoria o habilidades del lenguaje.

En estas tres áreas, quienes tenían una actividad sexual activa regular no mostraron ninguna modificación en sus puntajes evaluativos al incrementar  o disminuir su actividad sexual. Sin embargo, los que dijeron tener un encuentro sexual a la semana obtuvieron el puntaje más alto en las pruebas de fluidez verbal al incrementar la frecuencia de su actividad sexual.

“Este estudio mejora los hallazgos anteriores [realizados en 2016] que establecen un vínculo entre la actividad sexual y la salud cognitiva, medida de una manera muy breve y generalizada”, señala la Dra. Nele Demeyere, co-autora del estudio y profesora asociada del Departamento de Psicología Experimental en la Universidad de Oxford, en un comunicado emitido por el mencionado plantel sobre los resultados de la reciente investigación.

“Cuando los estudios demográficos tienen grandes muestras representativas, a menudo pagan un precio en términos de la gama y el detalle de las medidas disponibles”, agrega la especializada en el área de la Neuropsicología Cognitiva.”Estudios pequeños como éste, nos permiten probar qué aspectos de la cognición se ven afectados [con la actividad sexual]”.

“Cada vez que hacemos una nueva investigación estamos un poco más cerca de entender por qué esta asociación existe en absoluto, cuáles son los mecanismos subyacentes y si hay una relación de causa y efecto entre la actividad sexual y la función cognitiva en las personas de la tercera edad”, dice por su parte la Dra. Hayley Wright, autora principal del estudio y vinculada al Centro para la Investigación sobre Psicología, Comportamiento y Logro de la Universidad de Coventry.

“Sólo podemos especular si esto es impulsado por elementos sociales o físicos, pero un área que nos gustaría investigar más profundamente son los mecanismos biológicos que pueden influir en esto [específicamente, el impacto de las hormonas como la dopamina y la oxitocina]”, especifica la Dra. Wright, especializada en los campos de las Neurociencias Cognitivas y la Neuropsicología Cognitiva.

A la gente no le gusta pensar que las personas mayores tienen relaciones sexuales, pero tenemos que desafiar esta concepción a nivel social y mirar qué impacto puede tener la actividad sexual en los mayores de 50 años, más allá de los efectos conocidos sobre la salud sexual y el bienestar en general”, concluye la autora principal del estudio.