Miércoles 13 de Diciembre 2017

Los medicamentos para dormir de venta libre pueden crear adicción

Demasiadas personas toman productos de venta libre para el insomnio todos los días. Aquí te presentamos algunos hechos sobre sus riesgos.

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Los medicamentos para dormir de venta libre pueden crear adicción

En la búsqueda por tener un sueño de calidad, es posible que pienses que la solución fácil es comprar uno de esos medicamentos para dormir que están en los estantes de las tiendas, por ejemplo, Advil PM, Nytol, Simply Sleep, Sominex, Tylenol PM, Unisom SleepMinis, o también el popular ZzzQuil, de los fabricantes de NyQuil.

Estos medicamentos contienen difenhidramina, un antihistamínico de décadas de antigüedad usado con frecuencia como remedio para las alergias estacionales. Funciona bloqueando los receptores de histamina en tu cerebro que también controlan tu capacidad de estar alerta, así que la somnolencia es un efecto secundario para algunas personas. Los productos para dormir de venta libre que contengan este antihistamínico (así como la doxilamina) podrían ayudarte a que duermas. Y, es más, su empaque sugiere que no “crean adicción”.

Efectos secundarios que debes tomar en serio

La Administración de Medicamentos y Alimentos (Food and Drug Administration, FDA) requiere que las instrucciones de los empaques de los medicamentos para dormir de venta libre indiquen a los consumidores que consulten con un médico si el insomnio persiste por más de dos semanas. Pero en una encuesta hecha a nivel nacional en 2015 a 4,023 adultos, Consumer Reports descubrió una tendencia alarmante: del 20% que tomaron medicamentos de venta libre para mejorar el sueño el año pasado, casi 1 de cada 5 encuestados o el 18%, dijeron que lo tomaron diariamente.

Y lo que es más preocupante: 41% nos dijo que usó esos medicamentos durante un año o más. Eso es un problema porque la difenhidramina puede causar estreñimiento, confusión, mareos y somnolencia al siguiente día, de acuerdo con el etiquetado de la FDA de estos medicamentos.

Otra preocupación es el “efecto de resaca”, es decir, la dificultad para mantener el equilibrio, la coordinación y para conducir al día siguiente de haber tomado el medicamento, lo que incrementa el riesgo de caídas y accidentes. Y en un estudio de enero de 2015, publicado en la revista JAMA Internal Medicine, el uso frecuente y de largo plazo de los antihistamínicos de primera generación, incluyendo la difenhidramina, se vinculó con un creciente riesgo de demencia, incluyendo la enfermedad de Alzheimer.

Qué significa ‘crear una adicción’

La difenhidramina puede crear una dependencia psicológica, dice el Dr. Carl W. Bazil, M.D., Ph.D., director de la división de epilepsia y sueño en el departamento de neurología de la Universidad de Columbia. El menciona también que “las pastillas no son ‘adictivas’ en un sentido físico, pero ciertamente puede haber riesgo de una dependencia psicológica”.

Ese fue el caso de Jerry Bell de 43 años de edad, de Atlanta. Por más de una década él confió casi todas las noches en la difenhidramina y luchó para poder dormir sin las pastillas. “Si no las tomaba, la situación se volvía muy desesperante”, dice Bell. De hecho, a veces tomaba pastillas adicionales cuando la dosis inicial no le funcionaba de inmediato. (Eso es una mala idea porque pueden aumentar los efectos secundarios como la somnolencia al siguiente día).

Los fabricantes de los medicamentos pueden incluir la declaración de que no crea adicción porque la FDA permite que se use ese término en los productos que contienen difenhidramina o doxilamina. Los medicamentos se usaban como antihistamínicos antes de la aprobación de la enmienda en 1962 a la Ley Federal de Alimentos, Medicamentos y Cosméticos que requería que se evaluara la seguridad, calidad y eficacia de los medicamentos antes de venderlos.

Cuando se aprobaron como medicamentos de venta libre que ayudan a dormir, no había suficiente evidencia que demostrara que causaban dependencia, por lo que el término se mantiene hasta ahora en los empaques de estos medicamentos de venta libre. De hecho, el vocero de la FDA nos dijo que “si un consumidor usa un medicamento para dormir de venta libre durante dos semanas o menos, en la dosis recomendada, es poco probable que el consumidor se vuelva dependiente a ese medicamento”.

Le solicitamos a la FDA estudios específicos que respalden la afirmación de que no crean adicción, pero la agencia no envió la información que solicitamos. Es más, hay informes sobre casos y encuestas que han vinculado a la difenhidramina al abuso y la dependencia recreacional. Y en un estudio de 2008 realizado en ratones, se descubrió que la difenhidramina podría generar hábito: el estudio concluyó que el medicamento aumenta la liberación de dopamina en el cerebro que causa una sensación similar a la que produce la cocaína.

Qué se puede tratar en lugar del medicamento

Si los problemas para dormir persisten por más de 14 días, es hora de que veas a tu médico. El insomnio puede ser causado por alguna afección subyacente como la acidez, la depresión o enfermedades del corazón. Cuando Jerry Bell finalmente fue con el médico en la primavera del 2015, se le diagnosticó un trastorno de ansiedad. Aprendió técnicas de relajación y dejó de consumir cafeína totalmente. Ahora ya no toma ningún medicamento que lo ayude a dormir.

Como primera opción de tratamiento para aquellas personas que tengan insomnio crónico que no pueda curarse fácilmente, un nuevo análisis hecho por Consumer Reports Best Buy Drugs recomienda la terapia conductual cognitiva (cognitive behavioral therapy, CBT) en lugar de pastillas para dormir. Con esta terapia, trabajarás con un terapeuta certificado del sueño y vas a aprender qué hábitos o actitudes afectan tu sueño. Esta terapia también utiliza técnicas como llevar un diario personal, que te harán sentir más optimista sobre el sueño.

Algunos estudios sugieren que la terapia conductual cognitiva ayuda a un 70% u 80% de las personas que sufren de insomnio crónico y los efectos son más duraderos, con pocas desventajas, si las hubiera. Si aún así decides tomar medicamentos para aliviar el insomnio, hazlo solamente por unos cuantos días a la vez y en la dosis más baja recomendada.

Nunca las mezcles con alcohol y no tomes una adicional para volver a dormirte, pues hacerlo puede empeorar los efectos secundarios del medicamento. Ponle mucha atención a las etiquetas de las pastillas para dormir y evita mezclarlas con otras pastillas o suplementos para dormir, incluyendo antihistamínicos y analgésicos de venta libre. Sé precavido si tienes que manejar al siguiente día; podrías tener somnolencia.

Los suplementos ‘naturales’ para dormir conllevan graves inquietudes para la seguridad

Millones de estadounidenses anualmente usan suplementos como melatonina y valeriana como formas naturales que les ayuden a dormir, pero hay poca evidencia de que sean eficaces. Según la Academia Estadounidense de Medicina del Sueño (American Academy of Sleep Medicine), no hay suficientes investigaciones para demostrar sin lugar a dudas que sí funcionan; se necesita investigar más. Lo que es peor, hay importantes inquietudes sobre la seguridad que se asocian a estos suplementos.

Aunque algunos estudios individuales sugieren que la melatonina y la valeriana podrían ser mejores que un placebo ya que ayudan a que las personas se duerman o permanezcan dormidas, una gran cantidad de informes que evalúan dichos estudios descubrieron que los beneficios de estos productos al inducir el sueño son mínimos, en el mejor de los casos.

Un análisis publicado en 2013, en la revista médica Plos One, descubrió que las personas que tomaban melatonina consiguieron quedarse dormidos solamente un promedio de 7 minutos más rápido y dormían 8 minutos más que aquellos que tomaban el placebo. Pero los riesgos involucrados con el uso prolongado de esos productos no se han estudiado a profundidad.

Cuando los riesgos sobrepasan los beneficios

Para la mayoría de las personas, los riesgos superan considerablemente cualquier pequeño beneficio, según Shelby F. Harris, Psy.D., directora del programa conductual de medicina del sueño en Montefiore Medical Center en la ciudad de New York. “Solo porque lo puedas comprar sin tener una receta médica no significa que estos suplementos no tengan efectos secundarios”, asegura Harris.

Ella indica que es común que lleguen pacientes a su consultorio quejándose de mareos, náuseas, sueños muy vívidos y somnolencia cuando toman melatonina. Según una encuesta hecha por Consumer Reports en el 2015, alrededor del 20% de las personas que usan melatonina informaron haber sentido aturdimiento al siguiente día. La melatonina puede debilitar la efectividad de los medicamentos para la presión arterial y de los medicamentos para la diabetes.

Es más, por ser suplementos, estos productos no los supervisa de cerca la Administración de Medicamentos y Alimentos (FDA), por lo que hay poca certeza de la calidad y la pureza de los productos. Por ejemplo, en el 2013 se analizaron los ingredientes en 10 productos de valeriana y se encontró una gran variación entre la lista de ingredientes de esas pastillas y la cantidad de hierbas en cada una. Y esto es más preocupante: Se descubrió que dos de los productos estaban contaminados con plomo.

Qué hacer para aminorar el desfase horario

La melatonina, de hecho, podría ser útil para aquellos que tengan desfase horario o aquellos que trabajen con turnos variables. En un análisis de la Academia Estadounidense de Medicina del Sueño, la mayoría de los estudios mostraron una mejora en los síntomas del desfase horario en las personas que tomaron melatonina a la hora de dormir y que empezaron a tomarla en la tarde de su llegada, en comparación con aquellos que tomaron el placebo.

Los estudios también sugieren que es posible que la melatonina ayude a reiniciar el reloj interno para quienes trabajan por turnos ya que suprime la producción de melatonina del cerebro, lo cual regula el ciclo de sueño que inicia al dormir y concluye al despertar.

Si intentas tomar suplementos, busca productos con la marca “Verificado por USP” (“USP Verified”), lo que indica que los productos cumplen con los estándares de la Convención de la Farmacopea de Estados Unidos en lo que se refiere a cuánto del ingrediente activo contienen las pastillas y que están libres de sustancias dañinas. También úsalos en bajas dosis y no las modifiques, en especial si es la primera vez que tomas melatonina. Las investigaciones indican que de 1 a 3 miligramos es suficiente para la mayoría de las personas, y tan poco como 0.1 a 0.3 miligramos puede ser efectivo.

– Ginger Skinner