Domingo 19 de Noviembre 2017

Cuando ya no se tiene de qué hablar con la pareja

Experta en relaciones ofrece técnicas para abrir los canales de la conversación con el ser amado

Cuando se está de novios, generalmente, sobran los temas para hablar con esa persona con quien queremos unir nuestras vidas en matrimonio; pero con el paso del tiempo, y luego del casamiento, parece que algunos cónyuges empiezan a perder recursos y apenas existe tema alguno de conversación en la pareja.

¿A qué se debe esto?

“La fase del enamoramiento es una fase muy bonita, cuando las personas están ansiosas por conocer y darse a conocer ante el ser amado”, explica la coach de vida Elena Burnett, especializada en relaciones de parejas. “Parece, como si el tiempo que uno pasara con su pareja no es suficiente para todo aquello que uno quisiera compartir”.

Pero con el paso del tiempo también se da que, con la convivencia diaria, se llega a conocer a la pareja a tal extremo que uno puede predecir lo que la persona amada hará o dejará de hacer, explica la experta. “Y esto también se da en cuanto a las conversaciones que uno comparte en el día a día en la relación”.

¡A reinventarse!

Para no llegar al extremo de no tener nada de qué hablar con la pareja, Burnett dice que es importante reinventarse a sí mismo. En otras palabras, es importante darle un cambio de 180 grados a la vida.

“Se requiere hacer algo nuevo, como por ejemplo, volver a la escuela, tomar una clase de música, sintonizar con un nuevo programa de radio, leer un nuevo libro con otro género que el acostumbrado…”, detalla la experta. “Y es que desde el momento en que se le añade algo diferente a la vida, se vuelve a recobrar esa chispa de luz que hace que otras personas quieran saber o querer estar cerca de uno”.

Otro punto clave para tener un sinnúmero de temas para hablar con la pareja es darle a ella un empujoncito para incentivarla también a que dé un cambio a su vida.

“Cuando una [o él] toma la iniciativa de romper con la rutina diaria y busca nuevos horizontes, existe la posibilidad de que  nuestra pareja se contagie de nuestro entusiasmo”, resalta Burnett.

Una conversación amena y directa al grano

Los hombres, por lo general, son menos comunicativos que las mujeres. Ellos prefieren escuchar y solo hablar cuando realmente el tema les interesa.

Así que cuando se ha logrado reactivar la chispa para  encontrar temas de interés mutuo para tener una conversación fluida, donde no reinen los típicos monólogos de “sí”, “no” e “interesante”, hay que saber cómo dirigir la dinámica de la conversación.

“Con los hombres hay que ir al grano”, explica la coach de vida. “En otras palabras, si no quieres que te de un simple ‘si’ o ‘no’, no lo cuestiones y limites a que te dé esa contestación”.

La mejor forma para mantener la dinámica de la conversación, explica la experta, es preguntándole qué opina sobre el tema y haciéndole ver que necesitas de su lógica.

“No lo interrumpas cuando está hablando [aunque él lo haga contigo] y, sobre todo, es importante que le comuniques que necesitas que el interactué contigo para sentirte conectada a nivel emocional con él. Lo cual es cierto, porque así es como las mujeres nos sentimos emocionalmente escuchadas, cuando el hombre participa en nuestra conversación aunque ésta sea vana”, resume Burnett.