Miércoles 13 de Diciembre 2017

¿Servirías de mayordomo por $300,000 al año?

Si dices que sí, tienes una oportunidad en una estricta academia holandesa que enseña el arte del servicio

Guía de Regalos

¿Servirías de mayordomo por $300,000 al año?

¿Dedicarías tu vida al servicio de otros? ¿Pasarías las horas limpiando, lavando, sirviendo mesas, planchando? ¿Te encargarías de hacerles la vida más fácil y placentera a magnates, jeques árabes, estrellas de cine, entre otros?

La Academia Internacional de Mayordomos (TIBA), en Holanda, fundada por Robert Wennekes, prepara a los mayordomos del siglo XXI. Una profesión para la que, en la actualidad, hay mucha demanda, especialmente en el Golfo Pérsico y China. Estos mayordomos pueden cobrar hasta $300,000 al año.

El adiestramiento -que dura ocho semanas- es duro, estricto, con reglas severas y una disciplina casi militar. “La TIBA es muy parecida al ejército”, dijo al diario español El País el francés Flavius Jeican, quien sirvió por una década en las Fuerzas Armadas francesas.

La intensidad de las normas se justifica con “la vida real”. “Si alguien llega tarde a la primera formación de la mañana, ese día se queda sin clases. En la vida real no puedes llegar tarde a los sitios”, explicó el jefe de estudios Cornelis Greveling.

El curso cuesta $13,750. Según Wennekes, los estudiantes no solo aprenden sobre la profesión a la que dedicarán sus días, “también crecen como personas. Deben olvidar todo lo que saben y lo que son”.

En la escuela, los alumnos viven como si ya estuvieran trabajando para servir a una familia. Se levantan temprano y lo primero que hacen es limpiar la casa. Los estudiantes aprenden de protocolos, administrar propiedades, gestionar vuelos privados, barrer, fregar, arreglar los baños, controlar la lavandería, cuidar correctamente una vajilla, planchar, pulir plata, cocinar, decoración, trato correcto de mascotas, cómo ser chofer y cuidar hasta los últimos días a su empleador.

Además, les enseñan sobre lenguaje corporal y cómo mantener una sonrisa natural mientras están trabajando.

He cambiado mi forma de comer, de pensar, de hacer, de moverme. Experimentas un cambio interno”, aseguró el estudiante británico Syed Toqeer Akram Shah.