Sábado 16 de Diciembre 2017

Si tomas muchos medicamentos, esta información puede salvar tu vida

Esta costumbre te pone en riesgo de cometer errores y sufrir efectos secundarios. Te decimos cómo protegerte

Guía de Regalos

Si tomas muchos medicamentos, esta información puede salvar tu vida

Llevar todas las pastillas que tomas a tu próxima cita con el médico o con el farmacéutico podría parecer exagerado, pero también podría salvarte la vida, especialmente si tomas varios medicamentos o suplementos. De hecho, tomar 5 o más medicamentos de forma regular, algo que muchos estadounidenses hacen, con frecuencia hace más daño que beneficio, especialmente si no lo haces bajo la estrecha supervisión de un proveedor de atención médica.

“Las probabilidades de que haya interacciones farmacológicas y efectos secundarios aumentan dramáticamente a medida que sube la cantidad de medicamentos que tomas”, dice Michael A. Steinman, M.D., un geriatra en el Centro Médico de University of California en San Francisco.

Algunas veces esas interacciones aumentan la potencia del medicamento, algunas veces disminuyen su eficacia y otras veces desencadenan peligrosos efectos secundarios.

Y se están volviendo mucho más comunes, dice Dima M. Qato, Pharm.D., una farmacéutica en University of Illinois en Chicago. Un estudio publicado en la revista médica JAMA Internal Medicine en abril de 2016 del cual ella fue coautora, descubrió que dos tercios de los adultos mayores toman 5 o más medicamentos y suplementos al día, hasta 14% más desde 2006. Y una de cada 6 personas usa medicamentos y/o suplementos que no deberían combinarse. Aquí te indicamos cómo mantenerte a salvo si tomas varios medicamentos:

Haz un chequeo de tu bolsa de medicamentos

Al menos una vez al año, junta todos los medicamentos de venta con receta y de venta libre que tomas, incluyendo gotas y ungüentos, así como todos los suplementos dietéticos, vitaminas, minerales o remedios a base de hierbas que uses, y llévaselos a tu médico o farmacéutico. Durante esa revisión, conocida a menudo como “chequeo de la bolsa de medicamentos”, el médico o farmacéutico debe verificar para saber si alguno de estos interactúa con otro o si estás tomando diferentes medicamentos innecesariamente para tratar el mismo problema.

Si es así, es posible que tengas que dejar de tomar alguno. Además, pregunta si es posible disminuir la dosis de cada medicamento que tomas o incluso si puedes eliminarlo. Después de la revisión de tu bolsa de medicamentos, crea una lista de todos los medicamentos de venta con receta y de venta libre que tomas. Incluye la dosis, el motivo por el que tomas el medicamento y el nombre del médico que te lo recetó. Luego, entrega esa lista a cada farmacéutico y médico que consultes. Revisa tu lista cada cuatro a seis meses y en cualquier momento que agregues un medicamento nuevo.

De ser posible, surte todas tus recetas médicas en una sola farmacia o cadena de farmacias. Por lo general, estas comparten el mismo sistema de registro electrónico, de manera que un farmacéutico siempre sabrá qué medicamentos tomas y podrá detectar posibles problemas con más facilidad.

Haz preguntas claves

Puedes reducir la probabilidad de tomar más medicamentos de los que necesitas si haces las siguientes preguntas cada vez que recibas una nueva receta médica o que tu médico te recomiende un producto de venta libre:

¿Para qué es el medicamento? Esto podría parecer obvio, pero hacer esa pregunta básica reduce el riesgo de tomar un medicamento recetado inapropiadamente, algo que sucede sorprendentemente con mucha frecuencia.

Por ejemplo, un estudio entre veteranos mayores que tomaban 5 o más medicamentos de venta con receta, descubrió que a 65% se les dijo que tomaran al menos un medicamento que no era necesario, medicamentos que eran ineficaces, que no eran indicados para su afección o que duplicaban los beneficios terapéuticos y las acciones de otros medicamentos.

Un ejemplo común: El medicamento de venta libre [OTC] ibuprofeno (Advil y genéricos) y el medicamento de venta con receta celecoxib (Celebrex y genéricos) tienen acciones analgésicas similares, así que no se deben tomar juntos.

¿Cuánto tiempo debo tomarlo? Hacer esta pregunta puede ayudarte a detectar medicamentos que tomas regularmente y que se deberían usar solo durante un período corto.

Por ejemplo, los inhibidores de la bomba de protones como el omeprazol (Prilosec y genéricos) que se toman para la acidez intensa, no se deben tomar durante más de 6 meses, ya que el uso prolongado aumenta el riesgo de fracturas óseas y puede causar bajos niveles de magnesio en la sangre, lo cual puede provocar espasmos musculares, ritmo cardiaco irregular y convulsiones.

Y las pastillas para ayudarte a dormir se deben usar solo por períodos muy breves, ya que pueden causar efectos secundarios como somnolencia al día siguiente y deterioro en la coordinación y el equilibrio, así como también pueden crear dependencia.

Cuando te dan de alta del hospital, preguntar el propósito de los medicamentos y cuándo puedes dejar de tomarlos es muy importante. Al salir del hospital, es posible que recibas recetas para medicamentos que se te dieron durante tu estadía, pero algunos de ellos, como los laxantes, analgésicos y sedantes como las pastillas para ayudarte a dormir, probablemente puedes dejarlas de tomar una vez que estés en casa. (Asegúrate de contar con la aprobación de tu médico antes de dejar de tomar un medicamento).

¿Es este medicamento similar a otro que ya estoy tomando? Si consultas con diferentes proveedores de atención médica, algunos probablemente no se enteren de lo que otros te receten, y podrían recetarte medicamentos similares a algunos de los que ya estás tomando. Por ejemplo, tu médico de atención primaria podría recetarte un diurético (una “píldora para eliminar agua”) para bajar la presión arterial alta. Pero tu neurólogo podría recetarte un betabloqueador, que también reduce la presión arterial, para prevenir las migrañas. En ese caso, sería mejor si solo tomas el betabloqueador, ya que este trata ambas afecciones.

¿Podría ayudarme alguna alternativa que no sea un medicamento? En algunos casos es posible que puedas eliminar o reducir tu necesidad de medicamentos si haces algunos cambios en tu estilo de vida. Para las afecciones como la presión arterial alta, el colesterol alto y la diabetes tipo 2, por ejemplo, reducir el exceso de peso, hacer ejercicio regularmente y consumir una dieta saludable algunas veces podría ser tan eficaz como los medicamentos.

Y el ejercicio y la terapia física con frecuencia pueden ayudar a aliviar la artritis, así como el dolor de espalda, hombros y cuello, permitiéndote reducir la cantidad de medicamentos como el ibuprofeno (Advil y genéricos) y naproxeno (Aleve y genéricos).

¿Tendrá este medicamento una interacción peligrosa con otros medicamentos de venta con receta o productos de venta libre que tomo? Mientras más medicamentos uses, mayor será la probabilidad de que ocurran interacciones. Por ejemplo, tomar el medicamento simvastatina (Zocor y genéricos) para bajar el colesterol junto con el medicamento para la presión arterial, amlodipina o el anticoagulante, warfarina (Coumadin y genéricos) podría desencadenar una hemorragia mortal. Lo mismo podría ocurrir al combinar aspirina con el anticoagulante, clopidogrel (Plavix y genéricos) o con medicamentos analgésicos de venta libre como ibuprofeno o naproxeno. (Consulta “Evitar estas combinaciones de medicamentos”, a continuación).

¿Qué efectos secundarios podría causar este medicamento? Estar enterado de los posibles efectos secundarios puede ayudarte a detectarlos antes de que causen daños graves. Por ejemplo, los dolores musculares podrían deberse a la estatina que tomas para bajar el colesterol, y si dejas que continúen, podrían progresar y causar daño renal grave. Saber qué esperar también puede ayudarte a reconocer nuevos síntomas como efectos secundarios del medicamento, no como nuevos problemas de salud.

Por ejemplo, si desarrollas confusión después de tomar el medicamento para incontinencia urinaria, oxibutinina (Ditropan XL y genéricos), es menos probable que te preocupes por ello como un síntoma temprano de demencia si te advirtieron que la confusión podría ser un efecto secundario del medicamento.

Reconocer los efectos secundarios también puede ayudarte a evitar “una cascada de recetas médicas”, dice Jerry H. Gurwitz, M.D., jefe de la división de medicina geriátrica en University of Massachusetts Medical School en Worcester.

Eso sucede cuando, en lugar de dejar de tomar el medicamento que está causando el problema, tu médico por error te receta otro medicamento para tratar el efecto secundario del medicamento, lo que puede causar efectos secundarios adicionales o interacciones. “Este es un gran problema que se subestima”, indica Gurwitz.

Si dejas de tomar un medicamento, hazlo bien

Aunque es bueno dejar de tomar medicamentos que ya no necesitas, no lo hagas por tu cuenta. “Algunos medicamentos necesitan disminuirse lentamente con el tiempo o necesitan reemplazarse con otro medicamento”, dice Qato de University of Illinois.

Unos ejemplos frecuentes: El dejar de tomar un antidepresivo sin reducir la dosis puede activar una peor depresión, por lo menos temporalmente; el dejar de usar propranolol repentinamente, medicamento que se usa para tratar la presión arterial alta y la insuficiencia cardiaca, podría activar ataques cardíacos; el dejar de tomar opiodes sin ir reduciendo la dosis puede causar agitación, hostilidad y vómitos; y el dejar de tomar abruptamente un inhibidor de la bomba de protones como el esomeprazol (Nexium y genéricos) puede ocasionar acidez y reflujo ácido.

Si tú y tu médico deciden que debes dejar de tomar un medicamento, sigue estas sugerencias para mantenerte seguro:

Haz un plan. Planifica un programa para ir reduciendo la dosis de tu medicamento que incluya citas de seguimiento, de manera que tu médico pueda supervisarte de cerca por si hubiera síntomas de abstinencia u otros problemas.

Conoce los signos de advertencia. Obtén una lista de los síntomas que se pueden activar al dejar de tomar el medicamento y llama a tu médico si notas cualquiera.

Evita que regresen los síntomas. Pregunta a tu médico si hay estrategias que puedan ayudar. Por ejemplo, el ejercicio y la psicoterapia pueden evitar los síntomas

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¿Medicamento correcto, pero dosis incorrecta?

Es frecuente que a los adultos mayores se les receten dosis más altas de un medicamento cuando una dosis más baja podría funcionar igual de bien. Ese es un problema ya que las dosis más altas pueden aumentar la probabilidad y la intensidad de los efectos secundarios.

Existe un par de razones por las cuales los adultos mayores pueden necesitar dosis más bajas. El envejecimiento cambia la manera en que nuestros cuerpos metabolizan los medicamentos, los riñones y el hígado los procesan con menos eficiencia, de manera que pueden permanecer más tiempo en tu sistema. También, debido a que muchos adultos mayores tienden a tener un porcentaje más alto de grasa corporal comparado con la muscular, los medicamentos podrían estar altamente concentrados en el cuerpo en comparación de como estarían en personas más jóvenes. Ambas razones pueden aumentar el riesgo de los efectos secundarios.

Así que durante los chequeos de la bolsa de medicamentos, pregunta a tu médico si puedes bajar la dosis de los medicamentos que utilizas, recomienda Jerry H. Gurwitz, M.D., de University of Massachusetts Medical School en Worcester. “Algunas veces es posible que no necesites todo lo que estás tomando actualmente”, indica. Puedes obtener el mismo beneficio con una dosis reducida.

La historia de los suplementos

Es importante que le digas a tu médico y farmacéutico sobre todos los suplementos que tomas y llevarlos contigo para los chequeos de la bolsa de medicamento. Los suplementos, que incluyen vitaminas y minerales, pueden interactuar con otros medicamentos.

Por ejemplo el cohosh negro, que se usa para tratar los síntomas de la menopausia, puede empeorar los efectos secundarios de los antidepresivos, medicamentos para la presión arterial y anticoagulantes como la warfarina. La hierba de San Juan [St. John’s wort], que se toma para la depresión, puede reducir la efectividad de muchos medicamentos. Si tu médico no te ha recomendado un suplemento, es mejor evitarlo, dice el jefe de asesores médicos de Consumer Reports, Marvin M. Lipman, M.D.

Evita la combinación de estos medicamentos

Tomar ciertos medicamentos al mismo tiempo puede ser peligroso. Las combinaciones mostradas a continuación son particularmente peligrosas, especialmente para los adultos mayores. Si estás tomando cualquiera de las siguientes medicinas juntas, habla con tu médico para ver si hay alternativas más seguras.

NO MEZCLES ESTAS MEDICINAS…  CON NINGUNA DE ESTAS   POSIBLES RIESGOS
Warfarin, se usa para tratar o
prevenir coagulación de la sangre
Amiodarone, se usa para tratar ritmo cardiaco anormal
Algunos analgésicos, como aspirina, ibuprofeno (Advil y genérico) y naproxeno (Aleve y genérico.
Sangrado
Theophylline, se usa para tratar
asma y enfermedad obstructiva
pulmonar
Cimetidine, se usa para tratar úlceras estomacales y reflujo ácido Convulsiones
Prednisone, se usa para tratar enfermedades de lal piel, artritis reumatoide y enfermedad obstructiva pulmonar Diurético de asa, se usa para hipertensión e insuficiencia cardiaca
Inhibidores ACE, se usa para hipertensión e insuficiencia cardiaca
Temblor, dificultad al hablar, convulsiones y palpitaciones cardiacas
Inhibidores ACE (lisinopril, quinapril), se usan para tratar hipertensión e insuficienca cardiaca Algunos analgésicos, como celecoxib (Celebrex y genérico), ibuprofeno (Advil y genérico) y naproxeno (Aleve y genérico). Sangrado de úlceras estomacales
  Amiloride o triamterene, se usan ambos para tratar hipertensión e insuficiencia cardiaca Altos niveles de postasio en sangre, que puede ser mortal