Viernes 24 de Noviembre 2017

Las mujeres toman a la par de los hombres

Nuevo estudio comprueba lo que ya se sospechaba y que preocupa tanto en el ámbito médico como social ante los efectos negativos que acarrea el consumo del alcohol
Las mujeres toman a la par de los hombres

Alrededor del mundo, las mujeres están alcanzando a los hombres en el consumo de alcohol. Así lo reveló un estudio realizado por el Centro Nacional de Investigación sobre Drogas y Alcohol de la University of New South Wales (UNSW), en Australia.

De acuerdo con la investigación, publicada en octubre de 2016 en la revista en línea BMJ Open, la tendencia —conocida como “la igualdad de los géneros”— es más evidente entre los adultos jóvenes entre los 20 y los 30 años.

“Históricamente, los hombres han sido mucho más propensos que las mujeres a tomar alcohol y beber en cantidades que dañan su salud, con algunas cifras que sugieren hasta una diferencia de 12 veces entre los dos sexos. Pero ahora empieza a surgir evidencia que sugiere que esta brecha se está estrechando”, dicen en un comunicado los investigadores del estudio, que estuvo liderado por Tim Slade, profesor asociado de la UNSW.

La revelación preocupa a los expertos, ya que la misma investigación muestra que la tendencia puede traer graves problemas sociales y de salud pública, ya que las mujeres tomadoras están experimentando los mismos efectos negativos que tienen los hombres tras el consumo del alcohol y no buscan ayuda.

“Aunque las mujeres buscan tratamiento para casi todos los otros problemas de salud física y mental cuyas tasas de incidencia son mayores que en los hombres, las que experimentan problemas relacionados con el licor generalmente no buscan tratamiento”, asegura Slade en el comunicado.

Las consecuencias

Al Dr. Rodrigo Mercado, especializado en Medicina Familiar y vinculado a Kaiser Permanente, Panorama City, también le preocupa los resultados del nuevo estudio que analizó datos de 68 estudios previos, que tomaron datos informativos (recopilados entre 1948 y 2014) de más de 4 millones de hombres y mujeres, nacidos en 36 países.

“Las consecuencias sociales de la nueva tendencia son numerosas”, dice el Dr. Mercado. “Las personas que beben alcohol, tanto los hombres como las mujeres, son más propensos a participar en conductas sexuales de alto riesgo; a tener un desempeño laboral más bajo; a fumar o experimentar con drogas ilegales. También tienen problemas de autoestima y aislamiento social, un riesgo más alto de auto medicarse con el alcohol en lugar de buscar atención medica para ciertos trastornos, como la depresión”.

El abuso de alcohol también puede generar violencia doméstica (o el quedarse atrapado en una relación violenta), y es bien sabido que contribuye a la incidencia de accidentes (caídas, cortaduras, etc.), incluyendo los automovilísticos, que cobran muchas vidas de inocentes.

En el marco médico, la tendencia es más que preocupante ya que el alcohol afecta a las mujeres distintamente que a los hombres.

“Por naturaleza, el cuerpo de las mujeres tiene una proporción de grasa más alta en el cuerpo (menos agua) y el de los hombres más músculo (más agua). Por esta, razón el alcohol se absorbe de forma diferente. Ambos pueden consumir la misma cantidad, pero la concentración del alcohol será más alta en las mujeres”, especifica el Dr. Mercado.

Y es que como denota el galeno, beber en exceso tiene consecuencias tanto a largo como a corto plazo. El alcoholismo prolongado daña el hígado, el sistema nervioso, el corazón y el cerebro. Igualmente, puede provocar presión arterial alta, problemas estomacales y problemas reproductivos.

“Sabemos que el consumo de alcohol afecta la fertilidad de las mujeres [y hombres también]. Además, puede provocar graves interacciones con ciertos medicamentos. Las mujeres que beben alcohol también tienen un riesgo elevado de padecer de osteoporosis. Y hay ciertos cánceres a los cuales las personas que abusan del alcohol están mayormente expuestos, entre ellos, los de cabeza y cuello, del esófago, hígado, del seno y el cáncer colorrectal”, señala el médico familiar.

Debido a que la nueva tendencia se da en mujeres jóvenes que está en las edades picos de la fertilidad, se suma a los anteriores problemas el del posible incremento de recién nacidos afectados con el Síndrome Fetal del Alcohol, que de acuerdo con las estadísticas se da en uno de cada mil nacimientos en Estados Unidos.

Un llamado de alerta

Ante la realidad, Slader alerta que es necesario que “las campañas educativas que abordan los daños del uso del alcohol estén diseñadas para atraer tanto a hombres como a mujeres y reducir las barreras estructurales y de actitud que obstaculizan a las mujeres que buscan tratamiento para problemas relacionados con el alcohol”.

La psicóloga Ana Nogales, con práctica en los condados de Los Ángeles y Orange, considera que el resultado de esta tendencia se da ante “la oportunidad que se están dando las mujeres actuales de ‘relajarse’, tal vez de una manera poco adecuada,  ante las numerosas presiones diarias que recaen sobre ellas, al tener muchas más responsabilidades que los hombres”.

“Las mujeres de hoy son cabezas de hogar y además de cumplir una jornada laboral igual que los hombres, llegan a casa para seguir trabajando en los quehaceres cotidianos, el cuidado de los niños, etcétera… Y creo que esté buscando sus canales de escape y relajación, pero debemos de tener cuidado de hacerlo de manera responsable”, señala la psicoterapeuta de niños, adultos, familias y parejas.

Para tener en cuenta

Para prevenir el abuso de las bebidas alcohólicas y los problemas sociales y de salud relacionados con este mal hábito, el Dr. Rodrigo Mercado recuerda a las féminas que el consumo moderado es la clave del control.

“Las mujeres no deben consumir más de un trago al día. Un trago se define como 12 onzas de cerveza, 5 onzas de vino o 1 y media onzas de licor fuerte”, especifica. “Y si de partida se está teniendo problemas con el consumo del alcohol, hay que buscar ayuda de inmediato”.