Domingo 21 de Enero 2018

La Víbora: Puras vergüenzas con Enrique Peña Nieto

A nuestra serpiente venenosa no se le escapa nadie de la farándula

Híjole, como dice Paquita la del Barrio, “pa’ puras vergüenzas” con Enrique Peña Nieto.

Ya sabemos que es un burro porque quizá en su vida no ha leído un libro, que gasta millones y millones en casas extremadamente lujosas y que luego le echa la bolita a la esposa –que sobra decir, también tiene dos dedos de frente–, y que es tan pero tan bruto, que hasta se pone los calcetines al revés.

Pero cuando creemos que el presidente de México ya no puede ser más atarantado, ¡zas!, nos sale con cada sorpresita que ya hasta lo podemos poner al mismo nivel que Vicente Fox, uno de sus predecesores.

¿Por qué se los digo? Pues porque ahora traen al infame hombre en jabón, pero por algo tan vergonzoso que hasta pena me da escribirlo. Resulta que en México, para conseguir un título universitario, los graduados necesitan presentar una tesis, que dicho sea de paso, prepararla es un dolor en el cuello. Sin embargo, es un requisito necesario sobre todo para aquellos que pretenden conseguir un posgrado.

Pues resulta que descubrieron que el presidentito, para conseguir su título hace 25 años, plagió decenas de párrafos. Así como lo leen. ¿Y qué dice él al respecto? Pues la presidencia respondió que fueron errores de imprenta, o sea, la imprenta se equivocó, no él. Y que fueron errores de estilo.

¿O sea, en 29 por ciento del texto –el equivalente de lo que plagió– se le olvidó poner las simples comillitas y atribuir los párrafos? Te la paso en un párrafo o dos, ¿pero en casi una tercera parte de la tesis? Y así se da su taco y se atreve a decir que es “abogado en derecho”, cuando el hombre es más chueco que un huarache asoleado.

Y lo peor es que hay mexicanos que minimizan este hecho tan deleznable. Esos, lo que piensan así, tienen al presidente que se merecen. ¿No creen?

Y bueno, como La Víbora también tiene sentimientos, aunque no parezca, ahora estoy con mucha tristeza por la muerte de Evita Muñoz “Chachita”, la gordita de las películas de Pepe El Toro.

!Ay, cómo me hacía llorar Chachita con sus dramas de chica pobre e ingenua!./Archivo

 

¡Ay, cómo me hacía llorar con sus dramas de chica pobre e ingenua en la trilogía que protagonizó junto a Pedro Infante! Por más que me hacía la valiente se me escapaba una que otra lágrima, sobre todo en la escena en la que embargan a Pepe el Toro y se llevan hasta la silla de ruedas donde reposaba la abuela de nuestra ya fallecida heroína.

Ah, momentos inolvidables de la Época de Oro del cine mexicano. Que descanse en paz nuestra adorada Chachita.