Miércoles 22 de Noviembre 2017

¿Por qué no puedo tener un orgasmo?

Muchas mujeres sienten dolor durante el sexo, y eso las priva de alcanzar un orgasmo
¿Por qué no puedo tener un orgasmo?
El vaginismo y la anorgasmia van de la mano.
Foto: Shutterstock

La primera vez que Isabel Rosa Rivera tuvo relaciones sexuales, a los 21 años, no fue nada placentero. En aquel momento no le dio importancia. Pensaba que el dolor físico de la penetración vaginal se minimizaría con la práctica. Pero no fue así. En la actualidad tiene 35 años y no solo no puede disfrutar de la intimidad, sino que tampoco puede llegar a un orgasmo.

“Aprendí a vivir con el dolor”, afirmó la mujer, quien aseguró que ha sido igual con las diferentes parejas que ha tenido.

Rosa Rivera experimenta una condición médica que se conoce como vaginismo, que es la estrechez que se produce en el canal vaginal por la insuficiencia de las hormonas que producen la lubricación y que, por consecuencia, inhibe el placer que conduce al orgasmo, explicó la sexóloga Ivelisse Cintrón.

“El vaginismo y la anorgasmia van de la mano. El vaginismo es dolor en la relación íntima porque comienzan a surgir unos cambios en la mujer y comienza a estrecharse el canal vaginal. Aparte de que comienza a disminuir la lubricación porque no tenemos las hormonas necesarias en el cuerpo y al no suplirlas externamente, la parte vaginal comienza a resecarse. ¿Qué quiere decir esto? Obviamente, si me duele no voy a tener un orgasmo”, indicó la experta en sexualidad.

Aunque el vaginismo es más frecuente en mujeres después de la menopausia, las más jóvenes también pueden experimentarlo si su cuerpo no segrega suficiente estrógeno.

“La mayoría de los casos se da cuando comienza a surgir la menopausia, pero no necesariamente se da por la menopausia, porque no todos los sistemas son iguales; no todas las anatomías son iguales. Hay mujeres jóvenes que no segregan tanta hormona igual que otra mujer, que a lo mejor tiene 50 años y lubrica excelente”, destacó.

“El vaginismo radica en cuánta hormona pueda segregar la mujer. Yo he tenido casos de chicas de 18 años con un vaginismo crónico”, añadió. Otras razones para el dolor en la intimidad pueden ser el útero invertido, la vejiga baja y la menstruación, si el sexo se practica en esos días. El tamaño del pene también puede resultar doloroso para ella, si es muy grande y su canal vaginal muy estrecho, agregó.

Atención física y emocional

Cintrón señaló que la detección temprana es importante para atenderlo antes de que se convierta en un problema mayor, a nivel físico, pero también emocional. Esa es una de las razones por las cuales insistió en la importancia de explorar y conocer bien el cuerpo, de manera que cuando se perciban cambios en el mismo se acuda al ginecólogo de inmediato y su especialista en temas de sexualidad, en busca de respuestas y tratamiento.

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Señaló que es precisamente el ginecólogo quien diagnostica el vaginismo y quien mediante análisis de hormonas, identifica las sustancias que hay que nivelar.

El sexólogo, por su parte, trabaja el aspecto de la intimidad para conducir a la fémina a una vida sexual placentera y el aspecto emocional de la paciente y de su pareja.

Hay hormonas externas que pueden comenzar a tratar, y no solo las hormonas, si vas a tener una relación íntima están los lubricantes vaginales para que este canal que se va estrechando comience a lubricar y comience a llegar al tamaño ideal para que no surja este vaginismo”, detalló.

En estos casos, recomienda trabajar con el fortalecimiento de los músculos de la vagina mediante los ejercicios Kegel. Y en cuanto a los lubricantes, favoreció los que están formulados a base de agua debido a que los que están compuestos de silicona, con el tiempo, pueden llegar a resecar aun más la zona, lacerarla y agravar el vaginismo.

Cintrón señaló que el dolor en el sexo no permite que la mujer se excite lo suficiente como para llegar al clímax. Es ahí cuando se produce la anorgasmia. No obstante, enfatizó en que todas las mujeres tienen la capacidad para tener un orgasmo mediante la estimulación del clítoris, del punto G o la fricción vaginal.

Sin embargo, señaló que para algunas es más difícil experimentar las últimas dos. “En la medida que yo pueda tener una lubricación y mi libido al máximo, eso me va a asegurar que yo pueda tener un orgasmo mediante penetración, pero no necesariamente todas las mujeres pueden tener un orgasmo con penetración masculina”, indicó.

Mencionó que mayormente quienes no pueden tener un orgasmo encierran alguna situación de índole psicológica como problemas de inseguridad o confianza con la pareja, desamor o algún otro conflicto personal.

“Científicamente se ha comprobado que 85% de las personas que padecen anorgasmia es porque posiblemente tiene una afección psicológica”, argumentó.

Por otro lado, afirmó que es común que algunas féminas puedan tener un orgasmo con la ayuda de un vibrador y no mediante la penetración. No obstante, reiteró que todas las mujeres pueden llegar a tenerlo por las tres vías mencionadas si obtienen la estimulación necesaria mediante los juegos previos al coito o foreplay.

– Brenda Peña López