Domingo 19 de Noviembre 2017

Cinco tips para comer sano y barato en la oficina

Una hora para almorzar y surgen las indecisiones, ¿lo más rápido, lo más barato, lo más rico o lo más sano?
Cinco tips para comer sano y barato en la oficina
La comida rápida no es tu única opción.
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La hora del amuerzo en días de oficina puede significar una oportunidad para convivir, despejarse de la jornada, o la tentación de ceder ante los antojos u optar por lo más accesible, pero también puede ser una oportunidad para incluir en la alimentación ingredientes saludables.

En las ciudades es muy común que alrededor de áreas de oficinas pululen los restaurantes, tiendas de conveniencia, centros de comida rápida y claro, puestos callejeros, por lo que mantener un régimen alimenticio puede significar un reto.

Ante ello, la doctora Marilú Acosta, experta en promoción de la salud, comparte sus consejos para evitar que el salario se vaya en la comida y que el cuerpo lo resienta.

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Evita gastar todo tu sueldo en comidas caras, y además poco saludables. Las ensaladas son una buena opción. Foto: Shutterstock

Las colaciones
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A pesar de que el dicho popular por tradición es “no comas entre comidas”, los expertos recomiendan sí hacerlo. “Entre el desayuno y el almuerzo pueden pasar más de seis horas y para el momento de decidir qué comer, tenemos demasiada hambre y optamos más por impulso que por necesidad nutricional”, dice la especialista.

Si se mantiene una ingesta constante de alimentos cada tres o cuatro horas, se puede tener un almuerzo ligero y saludable, pues sabemos que se volverá a comer dentro de poco tiempo y no hasta dentro de seis o siete horas.

“La comida entre comidas debe ser una cantidad moderada y fácil de transportar: una fruta, nueces, una barra energética, un helado de yogurt, unos rollitos de jamón, etc”, etc.

Planear desde el día anterior

Habla con tus compañeros de trabajo, con tus amigos, socios o familiares y planea a qué lugar irán. De esta manera puedes decidir con antelación qué desayunar, qué colaciones llevar al trabajo y también qué cenarás en casa”, dice Acosta en un comunicado.

No huyas de las ensaladas

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Éstas no tienen porqué significar una comida tan ligera que pienses que tendrás hambre apenas terminándola. Para poder hacer de una ensalada una comida completa, hay que asegurarse de ponerle algún tipo de proteína, ya sea vegetal o animal.

Es muy importante no excederse con los aderezos, pues la mayoría de ellos tienen grandes cantidades de grasa, aunque el vinagre balsámico, el limón y el aceite de oliva pudieran utilizarse sin problema.

Como dice la también licenciada en medicina: “Una buena ensalada no solo es rica, también puede ser muy nutritiva”.

Lleva comida casera

El "tupper" puede convertirse en tu mejor aliado. Foto: Shutterstock
El “tupper” puede convertirse en tu mejor aliado. Foto: Shutterstock

Los famosos “tuppers” son una herramienta perfecta para comer saludable, rico y barato. “Pareciera que regresamos al patio de la escuela con nuestras loncheras y la comida preparada, pero en realidad no es mala idea llevar la comida de nuestra casa. Es la única que sabemos exactamente de dónde proviene, podemos controlar la cantidad de los ingredientes, el sabor y el tipo de comida.

Aparentemente lleva más tiempo en casa prepararla, pero si nos organizamos, podemos cocinar comida que sepa bien en frío, aunque ahora en las oficinas también hay hornos de microondas”, aconseja Acosta.

Un gustito cada 15 días

Date el gusto de comer lo que quieras, donde quieras y con quien quieras, porque finalmente la vida es para disfrutarse. Eso hace que tenga un sentido cuidarse durante 14 días, porque al día siguiente habrá una rica recompensa culinaria”, finaliza.