Sábado 21 de Octubre 2017

S.O.S. no puedo controlar a mis hijos

Técnicas y estrategias para que los niños se comporten bien en público
S.O.S. no puedo controlar a mis hijos
Trata de mantener la calma y evitar frustrarte al mismo nivel que tu hija.
Foto: Shutterstock

Cada día, miles de familias optan por quedarse en la casa, en lugar de ir a fiestas o a comer a un restaurante, para no tener que batallar con el comportamiento de sus hijos. Incluso en casos de niños bien portados, las reuniones familiares o las salidas de fin de semana pueden convertirse en una pesadilla cuando los más pequeños se aburren o no se saben comportar en público.

El mes pasado, Darla Neugebauer, dueña de un restaurante en Portland perdió la paciencia con la familia de una niña de casi dos años de edad que había estado llorando por más de 40 minutos, sin que sus padres hicieran algo al respecto. “Esto tiene que parar”, exclamó finalmente Neugebauer, golpeando el mostrador y señalando a la familia. Y si bien el llamado de atención hizo que la niña finalmente se callara, Tara Carson, madre de la pequeña, se sintió ofendida por la reacción de la dueña del lugar.

“Los niños generalmente se comportan mal como una manera de llamar la atención, o para introducir un cambio a una situación que encuentran aburrida o incómoda”, explicó Cristina Rojas, terapeuta de niños y familias, con práctica en Los Ángeles, California.

Existen maneras simples de llegar a un acuerdo con los niños y disfrutar las salidas en público. Rojas comparte algunos consejos que te pueden ayudar:

  1. Mantén la calma – aunque no siempre sea fácil-. Si cuando el niño se encapricha, tú también pierdes la calma, ambos terminarán gritando y frustrándose. La terapeuta comparó la discusión con los niños con el juego de la soga, en la que los participantes tiran de cada extremo para ver quién tira más fuerte. “Cuando tú dejas de tirar y resistir y sueltas la soga, el niño también dejará de resistirse”, indicó.
  2. Reacciones ineficientes. Culpar al niño por su comportamiento, gritarle y hacerlo sentir mal sólo empeoran la situación. Siempre es más eficiente y positivo buscar la raíz del mal comportamiento e involucrar al niño en encontrar juntos una solución.
  3. En busca de atención. Hay padres que prestan más atención a sus hijos cuando se comportan mal que cuando se comportan bien. “La próxima vez que tu hijo se comporte de manera ejemplar felicítalo y agradécelo. De este modo, el niño se sentirá motivado a seguir comportándose de manera ejemplar”, aconsejó Rojas.
  4. Lazos Fuertes. Enfócate en mejorar la relación que tienes con tus hijos. En lugar de tratar de cambiar su comportamiento, trata de acercarte más a ellos y fortalecer la comunicación. De este modo, el niño se sentirá más inclinado a contarte sus problemas y a prestar atención a tus palabras, cuando le pides que se comporte bien en público.
  5. Firme y decisiva. “No puedes dejar que tus hijos hagan todo lo que quieran, pero tampoco esperar que hagan todo lo que quieras tú”, opinó la terapeuta. La experta explicó que ciertos límites son necesarios e inclusos positivos porque le dan al niño un sentido de seguridad. Rojas también advirtió del doble mensaje de algunas parejas que sólo confunden más al niño. “La madre y el padre deben presentar siempre un frente común, de otro modo se desautorizan el uno al otro”, observó.