Domingo 22 de Abril 2018

Las madres también celebran

Las madres también celebran
Geoff Bosmans (der.) con sus padres Tony y Cindy Bosmans.
Foto: /Cortesía

Cindy Bosman se encontraba en clase de natación cuando recibió un tuit de su esposo que decía: “Buena noticia para América. La Corte Suprema aprobó la legalidad de los matrimonios en personas de igual sexo en todos los estados del país”.

“Mi corazón saltó de alegría. Y te digo, que todavía siento en él esa gran emoción porque pensé en mi hijo Geoffrey [llamado cariñosamente solo Geoff] que es gay”, dice con voz emocionada esta madre mexicoamericana, que viaja periódicamente a West Hollywood para visitar a su hijo, quien vive en esta ciudad con su novio.

“[La decisión] es un gran paso para el país y para la comunidad gay. Ahora muchos [gays] no tendrán que esconder su orientación social casándose con una mujer. Lo podrán hacer con la persona que aman. Van a poder formar en cualquier parte del país su hogar, tener sus hijos… Estoy feliz”, comenta.

Cindy rememora con felicidad el día en que nació su “adorado Geoff”.

“El nacimiento de un hijo causa mucha emoción, y hoy volví a sentir esa misma emoción [con la noticia de la Corte Suprema] pero, obviamente, con un poquito menos de intensidad”, apunta la residente de San Antonio, Texas.

Con 65 años de edad, Cindy se siente también feliz con la decisión histórica porque “como madre de un hombre gay sentía que mi hijo no gozaba de toda la libertad que tienen los hombres heterosexuales”.

“Uno como mamá quiere lo mejor para sus hijos y que mejor noticia que ésta. Me siento orgullosa de mi hijo. Dios me lo mandó [gay] y lo aceptó así como es. Él es una persona buena, un hijo maravilloso. El amor de una madres es incondicional. Nunca podré entender como hay padres que no aceptan a sus hijos gays”, resalta Cindy.

Al saber que hoy su hijo cuenta con los mismo derechos de cualquier hombre heterosexual, la madre mexicoamericana recuerda también el día en que su hijo -hoy de 36 años- decidió abrir su corazón a los 19 años de edad para salir del clóset.

“Él se había mudado de la casa y alejado de la familia, pero un día que regresó a vernos a Texas, mi corazón supo que él tenía que decirme algo. Y estando sentados en el auto, yo lo miré y le dije: ‘necesito hablar contigo’ y el me respondió: ‘Yo también. Tengo que decirte que soy gay’.. Y le respondí: ‘no me importa. Nada puede cambiar el amor que siento por ti'”.

Hasta el 26 de junio, los matrimonios entre las parejas gays eran legales solo en 36 estados del país y el Distrito de Columbia, pero con la decisión de la Corte Suprema se levanta la prohibición que tenían los otros 14 estados del Sur y Medio Oeste de la nación.

“Como dijo el presidente Baracka Obama, ‘ganó el amor’”, concluye Cindy. “Y espero que esta decisión haga grandes cambios en la mentalidad de muchos padres latinos que todavía tienen tanto prejuicios contra los homosexuales y no quieren saber nada de sus hijos gays que andan por ahí solos”.