Viernes 19 de Enero 2018

El amor venció a la discriminación

La decisión de la Corte Suprema representa una victoria largamente esperada por millones de personas
El amor venció a la discriminación
María de los Angeles Dominguez y Yamiseth Escobar con su hijo de cinco años.
Foto: Cortesía.

“No hay unión más profunda que el matrimonio, porque personifica los ideales más altos de amor, fidelidad, sacrificio y familia. [Los demandantes] piden dignidad igualitaria ante los ojos de la ley. La Constitución les concede dicho derecho”. Juez Kennedy

La decisión histórica de la Corte Suprema del viernes marca una victoria largamente esperada por millones de parejas en los EEUU.   María de los Ángeles Domínguez y Yamileth Escobar saben bien de la importancia de esta decisión. La pareja de mujeres latinas fue la primera en obtener beneficios migratorios, que en el pasado eran  otorgados solamente a las  parejas heterosexuales.

Alma Rosa Nieto, abogada de la pareja, (almarosanieto.com) logró que Yamileth, una ciudadana norteamericana nacida en El Salvador, pudiese pedir la residencia legal de María de los Ángeles, originaria de México. El logro inmigratorio le abrió las puertas a miles de latinos inmigrantes que pudieron legalizar el estatus de sus parejas.

 Al amparo de la ley

En la costa opuesta a Domínguez, en Nueva York, Juan Bouillon también celebró la decisión de la Corte.

“Esta decisión va a cambiar la ruta de nuestro destino”, aseguró el inmigrante peruano. Juan explicó que antes de la votación de la Corte, su pareja y él estaban limitados a vivir en la Gran Manzana, debido a la disparidad de legislación entre los estados. La pareja está comprometida desde hace más de tres años.

“Muchos de nuestros amigos tuvieron que mudarse a otros estados o fueron a casarse a otros países como Canadá, pero al regresar, no estaban protegidos por la ley federal”, dice.

Si bien muchos estados ya aprueban el matrimonio entre personas del mismo sexo, la decisión federal es un logro mayor para la comunidad LGBT. Cuestiones legales de paternidad o herencia, entre tantas otras, se ven afectadas por esta decisión.

Juan destacó las ramificaciones múltiples de la ley. “Me da una sensación de estabilidad, un cambio de perspectiva. Soy yo quien puede controlar mi futuro, o cuál estado quiero elegir para vivir y no el gobierno”, explicó.

“Realmente estoy muy contenta”, indicó María de los Ángeles. Cuando la pareja, que se había casado en California, se mudó a Las Vegas, y tuvo que enfrentarse a los desafíos de miles de parejas que viven en estados que, hasta antes de la decisión de la corte, no reconocían la unión de personas del mismo sexo.

“Al tiempo de vivir en  Nevada, el estado legalizó el matrimonio entre personas del mismo sexo. Pero cuando  recién llegamos a Las Vegas, teníamos más derechos como compañeras domésticas, que como esposas”, explicó María de los Ángeles.

La pareja ha estado unida desde hace más de 10 años y tiene un hijo de cinco años de edad. Al llegar a Las Vegas, sus derechos de madre se vieron afectados. “Para que me reconocieran como madre de nuestro hijo, tenía que tramitar su adopción”, explicó.

“Este es un gran logro para las personas que luchan contra la discriminación, porque ya no tienen que buscar un estado que reconozca su unión para poder vivir. Esto también les otorga beneficios federales de inmigración”, explicó Alma Rosa Nieto.

La abogada opinó que la decisión de la Corte Suprema, que generalmente tiene una voz conservadora  sobre los diversos temas nacionales, refleja un cambio de mentalidad. “Se está viendo una actitud más liberal y esto a su vez, va a beneficiar a otros temas inmigratorios como DAPA y DACA, que nos conciernen a los latinos”, explicó. “

Un cambio de perspectiva

Nieto y Bouillon confesaron que la decisión los tomó por sorpresa. No fue así para Domínguez.

María de los Ángeles, dijo que la decisión no la había sorprendido. “Tenía confianza porque ví lo que ocurrió con ObamaCare, que logró pasar, a pesar de la oposición de ciertos sectores”. Ella confesó que esperaba ansiosa su ciudadanía para poder votar. “No podré hacerlo para estas elecciones, pero estoy trabajando activamente para apoyar a mi candidata”, reveló.

Juan, que trabaja en recepción de un hotel, dijo que sí lo había sorprendido y compartió una experiencia que tuvo la mañana de la decisión.

“Estaba en el trabajo y escucho a mi espaldas a un hombre que buscaba una habitación para él y para ‘su esposo’. Él no sabía si yo era gay, pero lo dijo con naturalidad y con orgullo. Eso es algo que años atrás jamás hubiésemos escuchado. Ahora podemos sentirnos protegidos por la ley. La verdad que se tardaron en aprobarla. Es irónico que una viene a este país, porque quiere vivir en libertad, y en  países como México o Argentina, hace rato está legalizado”.