Miércoles 22 de Agosto 2018

¿El error de Rolling Stone fue creerle a una mujer abusada sexualmente?

Ayer en la noche comenzó a correr la noticia: se confirmaba que el controversial artículo de Rolling StoneA Rape on Campus” -publicado en la edición de diciembre del 2014- era falso. En palabras de la investigación realizada por la escuela de periodismo de la Universidad de Columbia, “[The reporting failures] involve basic, even routine journalistic practice – not special investigative effort (…) And if these reporting pathways had been followed, Rolling Stone very likely would have avoided trouble.

Luego de toda la atención que causó este artículo a nivel nacional a fines del año pasado, de que muchos comenzaron a ver a los miembros de las fraternidades como potenciales violadores, de que muchas estudiantes levantaron la voz y confesaron que también habían sido violadas dentro de su universidad y de que la policía de Charlottesville también se vio involucrada, finalmente la investigación concluyó que no habían pruebas suficientes para asegurar que dicha violación grupal se efectuó en la casa de la fraternidad Phi Kappa Psi de la University of Virginia.

La historia es larga. Muy larga para contárselas detalladamente. Pero es realmente interesante porque involucra muchas directrices, sobre todo para nosotros los periodistas. En el reporteo de Sabrina Erdely existieron muchos errores profesionales: sólo utilizó una fuente, Jackie, la supuesta víctima. En periodismo lo mínimo que debes hacer es intentar tener la otra versión de los hechos y no quedarte con que “los datos de contacto del sitio de la fraternidad estaban desactualizados” (como dijo en una de las tantas aclaraciones que ha dado la reportera).

rolling

Otro error garrafal es que no se confirmaron datos como la fecha de la violación o si efectivamente se realizó la fiesta en la fraternidad. Nada. Incluso se usó un nombre falso para referirse a uno de los supuestos abusadores y ni siquiera se confirmó cuál era el nombre verdadero. Ni qué hablar de la falta de prolijidad de los editores de Rolling Stone que pese a estas faltas, decidieron publicar igual el artículo. Como dato, ha sido uno de los post más leídos en la historia del sitio web.

En el mundo del periodismo esto es gravísimo. Incluso la historia ganó (?) dos premios: “The Worst Journalism of 2014” y el “Error of the Year”. Pero al margen de lo profesional, no hemos leído en ninguna parte dónde queda nuestro lado humanista.

Ese lado que no apunta con el dedo ni duda de una víctima de abuso sexual. Porque de esto hemos escrito mucho y el gran problema de las mujeres que han sufrido de violaciones, es que callan. No lo cuentan ni lo denuncian. Ellas deben enfrentar el juicio de compañeros, familias, abogados y hasta de la policía que dudan de ellas y de sus relatos. ¿Se acuerdan de esos políticos que culpan a las mujeres de las agresiones sexuales? Las víctimas prefieren callar por miedo a que no les crean.

Lamentablemente en el caso de las violaciones sexuales siempre será la versión de una mujer contra… nada. Esta chica no se realizó los exámenes pertinentes luego de que, supuestamente, fue violada en septiembre de 2012. Era su historia de abuso contra la falta de toda prueba de que el hecho sí había ocurrido. Era la historia de una nena que fue violada en su primer año de universidad y que recién se atrevió a contar su historia 2 años después. Era, en teoría, una chica que pedía justicia por el daño que le habían causado.

No olvidemos a las más de 10 mujeres que aseguran que Bill Cosby abusó sexualmente de ellas. Ninguna de estas personas tiene pruebas médicas que lo confirmen ni denuncias policiales pero todos hablan de Bill como abusador sexual. ¿Y si en el caso de Jackie todo hubiera sido verdad? La investigación que la misma revista encargó a Columbia podría haber dicho que pese a todas las dudas, sí habían pruebas de que la chica había sido violada por un grupo de miembros de una fraternidad.

columbia

¿La periodista Sabrina Erdely habría demandado a todos los que la acusaron de poco profesional o a la policía de Charlotteville por incompetentes? Lo más probable es que todos los medios que hoy se llenan la boca con la ética periodística, habrían escrito que siempre confiaron en el reporteo de la colega. Quizás hasta le hubieran dado el premio Pulitzer por poner en la palestra pública esta terrible realidad.

Después de la guerra todos somos generales y criticar es fácil. Pero somos seres humanos antes de periodistas.

Nosotras juzgamos el mal manejo de las fuentes y el poco profesionalismo que cometieron en la revista Rolling Stone pero también entendemos, hasta cierto punto, a Sabrina, la periodista que le creyó a una muchacha que le relató, con lujo de detalles –ahora sabemos que inventados- que 7 hombres diferentes la habían violado.

Esto recién comienza y aunque Sabrina Erdely y los altos cargos de la revista pidieron disculpas, Rolling Stone perdió toda la credibilidad que tenía. Informaciones de último minuto aseguran que Phi Kappa Psi demandará a la revista por este caso.