Lunes 16 de Julio 2018

El martes es el peor día de la semana… ¿y cómo le hacemos?

El martes es el peor día de la semana… ¿y cómo le hacemos?

El pobre lunes ha cargado con el estereotipo de ser el peor, el más deprimente, malvado, estresante y terrible día de la semana, pero le tendremos que ofrecer una disculpa pública porque, al parecer, el verdadero y absoluto dueño de ese título es: el martes.martes

La Universidad de Londres rastreó, a través de la aplicación Mappiness, los estados de ánimo de 22,000 personas y, aunque el lunes sí es un día difícil (nadie lo niega), resulta que el martes es peor porque nos cae como bomba la realidad de que ya comenzó la semana laboral y de que falta mucho para que llegue el fin de semana.

Y aunque muchas veces quisiéramos borrar por completo, sin rastro ni huella, ciertos días de nuestra vida, no le hace que no sean martes, sabemos bien que eso no es posible… “lunes, (), miércoles, jueves, viernes”… mmm, no me suena.

¿Qué puedes hacer si tu martes, a esta hora, ya es un martes de aquéllos que quisieras enterrar en lo más profundo del jardín de tus olvidos? Algunas ideas:

  • Detente y respira. Date unos segundos para tranquilizarte y hacer unas respiraciones. No necesitas sentarte en flor de loto ni decir OOOMMMMM. Puedes darte unos minutos para meditar con técnicas sencillas.
  • Llámale a tu BFF. Para eso está, ¿no? Para escucharte cuando lo necesitas. No te conformes con un texto, llámale y queden para una café esta misma noche. Y como es una terapia contra tu peor martes, no hablen de cosas serias: habla de cómo te sientes y de qué quieres.
  • Juega con tu pareja. Y no me refiero al juego sexual, porque con tu pareja también puedes jugar a muchas otras cosas. Esta noche, cuando ambos estén en casa, saca el Monopoly, el Jenga, el Scrabble o lo que se te antoje y jueguen. Te sorprenderás de cómo jugar con tu significant other aligera las cosas.
  • Abraza un árbol. Sal y acércate al árbol más cercano que encuentres para descargar tu estrés en él. También puedes pedirle a alguien de confianza que te abrace; la diferencia es que el árbol no te hará preguntas.
  • ¡Salta! Sí, deja lo que estés haciendo y salta. Como sea que te salga: despacio, rápido, con los brazos arriba, con las piernas abiertas, como te nazca. Deja que tu cuerpo se exprese a través del movimiento y ya verás lo que ocurre con tu estado de ánimo.

Obvio, estas ideas te pueden servir en martes, en miércoles, en lunes o whatever, para animarte en cualquiera que haya sido tu peor día.