Para esos días que te sientes como un globo

Para esos días que te sientes como un globo

La sensación de que el estómago está como un globo lleno de aire es tan incómoda como frecuente. En el mejor de los casos sabemos qué nos produce esa inflamación; por ejemplo, los días cercanos a que inicie la menstruación o los días posteriores al periodo. Pero muchas veces, así como el amor, no sabemos ni de dónde salió ni cómo llegó hasta ahí.

Para evitar que la frase “estoy inflamada” sea la primera que digas cuando te veas al espejo en las mañanas, hay que identificar 2 aspectos fundamentales:

  • 1. Qué causa la inflamación.
  • 2. Qué hacer si ya tengo el globo en el estómago. Pero…

jack

Primero, generalmente la inflamación está relacionada con lo que comemos. Eso que tu estómago no puede digerir bien inflamará tus intestinos con los molestos efectos ya conocidos. Hay alimentos que identificamos fácilmente como “infladores” en potencia porque el efecto globo es inmediato, como la leche (por la lactosa), el gluten (si eres celiaca) o el alcohol (comprobadísimo los fines de semana, especialmente si eres una party girl). Pero hay otros que andan por ahí con pinta de inocentes y hasta saludables, y que también inflaman:

  • Fibra en exceso. Todo mundo dice que la fibra es fundamental en la dieta, es verdad, pero para que no resulte contraproducente, hay que beber suficiente agua; de lo contrario inflama y estriñe.
  • Fructosa y azúcar artificial. Presente en frutas y algunos productos procesados, la fructosa puede ser difícil de digerir. Haz la prueba: si tiendes a la inflamación, disminuye el consumo de miel, manzana, pera, mango y aquello que contenga jarabe de maíz. Lo mismo con esos sobrecitos de azúcar que no es azúcar sino químicos sin calorías.
  • Prisa por comer. Observa cómo masticas. Si al masticar tu boca está un poco abierta, el aire entrará a tu estómago y ello, obviamente, te provocará la sensación de aire.
  • Antibióticos. Pueden afectar tu flora estomacal y, por ende, cambiar la forma en que se mueve tu intestino. Es mejor consultar al médico antes de consumirlos.

Ahora bien, si ya tienes el globo instalado en el estómago, come más vegetales verdes, bebe más agua o incluso jugos verdes. Podrías ser amable con tu pancita y darle unas horas de ayuno para permitirle que digiera eso que le está costando. Lo más importante es que, si el problema es recurrente, consultes a tu médico sin dudarlo.