No le creas todo a tus genes

No le creas todo a tus genes

Una muy querida tía octogenaria solía decir: “Ahora ya todo da cáncer y ya todo es culpa de los genes”. Porque por un lado, quizá en los últimos 20 años, el cáncer se convirtió en el enemigo #1 de la salud y, por el otro, los avances científicos en materia de genética han mostrado que los factores hereditarios pesan bastante más de lo que a muchas nos gustaría saber.

Investigaciones varias han arrojado valiosos datos sobre la propensión genética cuando enfermedades como la diabetes, los trastornos cardiovasculares y algunos tipos de cáncer se presentan en ciertas generaciones, sólo por mencionar algunos padecimientos. Para muestra, la doble mastectomía de Angelina Jolie que nos dejó con cara de ¡!

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Pero la genética no es destino; no se trata de quedarse con los brazos cruzados porque “así lo quiere mi genética” (Homero Simpson diría: es que soy de huesos anchos). Así lo muestra un estudio reciente publicado en el National Center for Biotechnology Information, en el que investigadores suecos analizaron cómo el ejercicio o la falta de actividad afectó las piernas de 23 jóvenes: después de un análisis genético, encontraron que las piernas activas crearon nuevos patrones de metilación.

¿¿Met..?? ¿Y eso qué es? Es un complejo proceso genómico en el que algunos átomos llamados grupos metilo, se adhieren a un gen para ayudarle a enfrentar los cambios bioquímicos del cuerpo. Como quien dice, lo fortalecen. Y claro que esos nuevos patrones no fueron desarrollados por las piernas perezosas. Otras investigaciones en ese sentido se realizan en torno al cáncer de próstata y de mama.

  • Es decir que es posible cambiar la forma en que tu cuerpo responde a las enfermedades a través de cambiar tus hábitos.
  • Es decir que esos buenos hábitos que nos han recomendado hasta el cansancio (hacer ejercicio, comer sanamente, aprender a manejar el estrés, etcétera, etcétera, etcétera), sí pueden hacer diferencia.
  • Es decir que la presencia de ciertas enfermedades en tu familia no es necesariamente una sentencia ineludible.
  • Es decir que, como muchas otras cosas de la vida, la genética es dinámica y cambia.
  • Es decir que puedes cambiar tu genética. Y puedes empezar hoy mismo.

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