Mi Relación de Amor y Odio con Romeo Santos

Hola chicas,

Increíble cómo hace ya más de doce años que mis manos tocaron el esbelto pecho de Romeo Santos. Así es chicas, lo leyeron correctamente, yo Carolina Contreras a los 16 años de edad toqué a Romeo Santos durante una visita al festival dominicano de la ciudad de Boston en el 2002. Lo recuerdo como si fuera ayer, esa euforia y emociones locas por la canción “Obsesión” (No es Amor) que tocaba en todas las fiestas, emisoras y por todos lados. Fue en ese entonces que comenzó mi relación de amor y odio por este bachatero.

Mi amor por Romeo 

Yo, aunque nací en la República Dominicana, me crié toda mi vida en los EE.UU. y viví en una comunidad increíblemente diversa pero no Dominicana. Romeo Santos y en ese entonces, el grupo Aventura, traducían mis experiencias en sus canciones. No tanto las historias de amor, pero más ese bilingüismo y esa transculturalidad de RD y USA que me representaba y que me hacía sentir que no tenía que elegir entre una y la otra. Mejor aún recuerdo durante mi intercambio en Francia de 6 meses, cómo escuchaba sus bachatas por todo Europa y una parte de mi se sentía tan conectada.

Su Música 

La verdad es que aunque no estoy enamorada con la vocecita de Romeo, disfruto mucho su música y cómo hace una fusión entre la bachata y tantos otros géneros como el R&B, rap, y hip-hop. También debo admitir que me puedo relacionar con muchas de sus canciones en momentos de mal de amor al igual que en momentos de enamoramientos locos. Y cómo no hablar de las increíbles colaboraciones que ha tenido en su carrera como solista con personas desde Usher y Marc Anthony hasta grandes de la música como Juan Luis Guerra. Con sus colaboraciones siento que une a culturas y razas dentro de nuestra misma comunidad latina.

Fui a uno de sus conciertos aquí en Santo Domingo y definitivamente lo disfrute muchísimo, aunque casi no escuchaba sus canciones porque las mujeres no dejaban de gritar. Me asombra cómo la mayoría de sus letras aunque tengan palabras en inglés, han permanecido casi todas en español y me encantó como respondió a la pregunta de un “crossover” en esta entrevista con la Dominicana Luz Garcia donde dijo que desea que todos los artista americanos y europeos hagan un “crossover” y entren a hacer parte de “su mundo” de la bachata. Esto me parece realmente admirable, ya que muchas veces se define el éxito de un artista cuando ha cruzado al mercado estadounidense (como Shakira, Enrique Iglesias, y otros) y aquí esta un dominicano-puertoriqueño del Bronx diciendo “que crucen ellos al español”.

Un genio de negocios

El tipo es un genio en cuanto a negocios se trata. Él ha creado una fórmula, como ha titulado varios discos, que nunca le falla. Siempre habrán personas con desamor, personas locamente enamoradas, personas siendo infieles o deseando estar con otra, y muchas más hambrientas con hacer el amor como lo describe Romeo. Él cubre todos estos temas en todos sus discos, así que siempre tiene una audiencia amplia quien se identificará con una o varias de sus canciones.

Odio

Bueno, realmente no lo odio, son más bien observaciones que me incomodan cuando consumo su música. Primero están sus líricas misóginas donde de maneras no tan sublimes habla de violar a una mujer cómo podemos ver debajo en la canción Propuesta Indecente:

¿Si levanto tu falda?, me darías el derecho
A medir tu sensatez, poner en juego tu cuerpo,
Si te parece prudente, esta propuesta indecente.

A ver, a ver permíteme apreciar tu desnudes,
Relájate, que este Martini calmara tu timidez,

Líricas como estas aparecen en varias canciones del cantante, pero no creo que esto lo haga un misógino o violador, creo que si lo hace un irresponsable porque debe de prestar mejor atención en los mensajes que comunica en su música.

Por otro lado, Romeo en sus docenas de vídeos musicales no muestra una representación diversa de la mujer latina y dominicana. Las modelos que usa son mujeres que encajan en los estándares de belleza establecidos pero no en la realidad de la belleza latina.

Si algún día me encontrara con Romeo, no de agarraría el pecho como cuando tenía 16 años, más bien le daría las gracias por poner tan en alto nuestra bandera dominicana y la cultura latina y le pediría que analizara mejor sus líricas antes de lanzar una canción y que por favor pusiera una mejor representación de la mujer latina en sus vídeos musicales.