Pareciera que la ciencia tiene la respuesta de por qué los hot guys suelen ser unos idiotas

Todas, absolutamente todas hemos tenido algún crush con el chico guapo de la universidad/oficina/grupo de amigos que tiene la actitud más idiota del mundo. La cosa es que al parecer, ellos no siempre tienen la culpa sino que existe la posibilidad de que la responsabilidad esté en el resto que siempre, siempre,  los veremos como idiotas. What? Tranquila, ahora viene la explicación.

Según un paper publicado en Evolutionary Psychology el exceso de seguridad que demuestran la gran mayoría de los hombres guapos no tiene buena recepción en el resto. “Nuestros estudios no sólo mostraron que los hombres atractivos tienen malas actitudes sino que también son percibidos por el resto de las personas como poco altruistas y equitativos”, explicó Michael Price a Mic, coautor del paper y profesor de la Brunel University de Londres. “Nuestros resultados resaltan claramente que el atractivo físico tiene una gran importancia en predecir el sentido de equidad de un hombre”.

La cosa suena complicada pero no lo es. En palabras sencillas, al parecer los hot guys no respetan mucho las reglas de convivencias (assholes) y, por ende, son percibidos como “poco equitativos”. Y seamos honestas, nos guste o no, la gente guapa sí tiene ventajas sobre el resto y varios experimentos lo han comprobado. No creo que les interese mucho el resto tampoco.

El estudio buscaba demostrar la relación que existe entre ser atractivo y el concepto de equidad. Para llegar a sus conclusiones, los investigadores entrevistaron a 125 hombres y mujeres y copiaron sus cuerpos en modelos de 3D. Con esto, los participantes tenían que evaluar la “atractividad” de los cuerpos que estaban viendo y, a su vez, determinar qué tan “juicioso” les parecía esa persona (suena poco objetivo y lo es pero así actuamos los seres humanos).

Incluso les hicieron diferentes tipos de pruebas para que responideran cómo ellos creían que estas personas compartían su dinero, qué tan sensibles eran al concepto de igualdad y les pidieron que los identificaran con una tendencia política (socialismo vs. capitalismo) para así tener una imagen completa de cómo era la personalidad de este modelo 3D que estaban evaluando.

Resultados: en general, las mujeres somos las que proyectamos una imagen más equitativa y, como ya sospechaban los especialistas, los hombres catalogados como más equitativos no fueron los más atractivos.

“If you’re less attractive, then you’re more likely to have to make yourself valuable to other people by being altruistic and sharing your resources”, pone a modo de ejemplo Price.

Si consideramos estos resultados y lo extrapolamos a la realidad, les encuentro toda la razón. Aunque no es bueno generalizar. Por más que miro y miro a Ryan Gosling, él no proyecta una imagen de idiota.