Chica de 14 años pide eutanasia a través de conmovedor mensaje

El año pasado la eutanasia o muerte asistida -como le quieran llamar- estuvo en el debate público debido al caso de Brittany Maynard quien a sus 29 años fue diagnosticada con cáncer cerebral terminal y pidió la eutanasia en Oregon, uno de los 5 estados que se puede tomar legalmente esta alternativa para morir dignamente. Hoy, en Chile, hay un caso similar. La diferencia es que quien pide la eutanasia es una chica de 14 años que está cansada de sufrir producto a los dolores que le causa una extraña enfermedad llamada fibrosis quística.

Lo más triste de todo es que hace un año, ella fue la protagonista de una campaña donde le contaba al mundo que su único sueño era vivir. ¿Contradicciones de la vida? No. Yo digo que es egoísmo del ser humano.

A modo de resumen, Valetina Maureria lleva años sufriendo de fibrosis quística (enfermedad pulmonar crónica) muy dolorosa y que afecta principalmente a niños y adultos jóvenes. Hace más de un año, Valentina era protagonista de una hermosa campaña donde le contaba al mundo que su gran sueño era vivir pero que para lograrlo, necesitaba un triple transplante de pulmón, hígado y páncreas y cerca de $900 mil para poder costearlo.

Pero como la vida nos ha enseñado que no siempre es justa y hoy, esa misma niña, le está pidiendo a la presidenta Michelle Bachelet que la autorice para pedir la eutanasia. “Solicito urgente hablar con la Presidenta porque estoy cansada de vivir con esta enfermedad y ella me puede autorizar la inyección para quedarme dormida para siempre” dice en el desgarrador video que grabó desde la UCI de un hospital de Santiago donde lleva más de 6 meses internada y se ha sometido a más de 5 operaciones.

¿Qué le podemos decir a la pequeña Valentina? Lo más seguro es que esta guerrera desee con todas sus ganas vivir pero no depende de ella inventar un hígado, un pulmón y un páncreas. Lo más triste es leer las declaraciones de su papá diciendo “me superó como padre”. No puedo ni imaginarme el dolor que siente ese hombre de ver a su hija así, sufriendo y con ganas de morir. ¿Quiénes somos nosotros para exigirle a Valentina que debe vivir con ese dolor hasta que muera? Yo no puedo. Ni siquiera su padre puede pero sí se lo pueden prohíbir unas antiguas las leyes. Proque en Chile es ilegal cualquier tipo de muerte asistida.

No puedo evitar tener rabia porque si en Chile no existiera tanta ignorancia, niños como Valentina se podrían salvar. Porque no es que la queramos ver muerta, pero no somos capaces de donar los órganos sólo por miedo a… algo.

Te pido perdón Valentina por no hacer posible tu sueño de vivir. Sólo espero que lleguen los órganos pronto para que dejes de sufrir. Desde el fondo de mi corazón, sueño con que esa inyección no sea la solución. Sin embargo, te entiendo y apoyo.