Domingo 20 de Enero 2019

Bendiciones que vienen disfrazadas de tristezas

Bendiciones que vienen disfrazadas de tristezas
La vida es hermosa incluso en los momentos más adversos.

¿Cuándo fue la última vez que tomaste tu cabeza entre las manos y pensaste que esa situación negativa y terrible era una tristeza que simplemente no merecías? Yo recuerdo hace unos años cuando, a kilómetros de distancia, murió una persona muy amada. Días después encontraron su cuerpo en medio de una soledad marchita. La noticia fue terrible, pero marcó un antes y un después en mi vida que hoy agradezco, porque esa gran tristeza trajo también bendiciones.

Prácticamente todas hemos pasado por tristezas profundas; la gran diferencia es cómo las tomamos y lo que aprendemos de ellas. Aunque lo hayamos superado, no es lo mismo lamentarse siempre (o casi siempre) por lo ocurrido, que comprender la enseñanza que trajo y mirarla a través del tiempo con agradecimiento e incluso, con amor.

Parece muy difícil encontrar bendiciones donde sólo sentimos un dolor profundo, pero aceptar que la vida viene con experiencias positivas y negativas, es un buen comienzo. Estas son algunas situaciones tristes que esconden bendiciones y aprendizajes que pueden cambiar tu vida de manera positiva.

Perder un empleo. Con la economía tan complicada y la falta de oportunidades, es quizá una de las situaciones más difíciles. Sin embargo, es un reto para cuestionarte si estabas haciendo lo que realmente te apasionaba o si sólo hacías lo necesario para mantenerte económicamente.  La bendición es que ahora tienes oportunidad de encontrar lo que realmente te gusta hacer e intentarlo.

Un corazón roto. Que te rompan el corazón, como sea que ocurra, es un knockout a la autoestima. El dolor puede mezclarse con rabia, celos y muchas preguntas torturadoras. La bendición escondida: es un chance para practicar el tan difícil perdón y para analizar tus errores en pareja y no repetirlos; pero sobre todo es un buen momento para estar sola, conocerte mejor y aprender a amarte sin no-one around.

Despedir a un ser querido. Vivir y morir es un ciclo natural. Hay muertes más tremendas que otras, pero el sentimiento de pérdida y vacío que dejan es siempre doloroso. La bendición tras vivir un duelo es que se trata de un momento ejemplar para apreciar la vida que colma tu corazón. Aprecia el momento presente y las personas con quienes lo compartes, they’re gifts that nobody knows how long they will last.

Tocar un fondo de dolor. Cuando sientes que el dolor es el máximo que puedes soportar, estás en un fondo de dolor. Aunque pueden ocurrir varios fondos  en la vida, la bendición es que siempre son una oportunidad de crecer y salir del agujero. Es como tocar el fondo de una piscina: al pisar, tomas impulso para salir a la superficie.