Miércoles 22 de Noviembre 2017

Diez mitos y realidades del veganismo

¿Estás pensando dejar de comer cualquier alimento de tipo animal? Toma estos puntos en cuenta
Diez mitos y realidades del veganismo
El veganismo es un estilo de alimentación que elimina todo producto de origen animal, incluso sus derivados.
Foto: Shutterstock

Una de las principales resoluciones de comienzo de año es perder peso, lo que generalmente va de la mano con el plan de comer más sano, por lo que es normal que a muchos les cruce por la cabeza la idea de empezar una dieta lo más natural posible, como el veganismo.

Si eres una de esas personas cuyo propósito para este año es dejar atrás todo derivado de animales, hay mitos y realidades sobre el veganismo que debes saber.

Aquí 10 puntos para tomar en cuenta:

1.- En nutrición, un vegetarianismo estricto (veganismo) excluye carnes, miel, insectos, productos del mar o subproductos, como aceites o suplementos, provenientes de especies animales, así como alimentos con químicos. En algunos casos, procura evitar transgénicos.

2.- Se aconseja empezar vegetariano e ir eliminando productos animales; primero carnes rojas, luego pollo, pescado… hasta quedarse con frutas, verduras, cereales y leguminosas. La planeación de la dieta es indispensable para cubrir necesidades nutrimentales.

3.- El veganismo puede mejorar el tránsito intestinal, disminuye la probabilidad de cáncer de colon y mejora la vida promedio de las células, además de apoyar el consumo razonado y de ser más amable con el planeta. Los cambios se darán a paso lento.

4.- Este régimen es sugerido para adultos jóvenes que se sepan sanos y para adultos mayores porque no requieren tantas calorías. No es recomendable para niños, a menos que estén siendo criados en el seno de una familia vegana, ni para embarazadas.

5.- La mayor parte de las calorías se obtiene de cereales, como trigo y arroz, y de frutos como el aguacate. El aumento en la ingesta de fibra puede generar, en algunas personas, molestias gastrointestinales, gases e inflamación mientras se adaptan.

6.- Las proteínas de alto valor biológico se sustituyen uniendo un cereal (maíz, trigo, arroz, cebada, avena, quinoa o amaranto) con una leguminosa (frijol, lenteja, haba, soya, garbanzo, alubia y alverjón) y oleaginosas (nueces, cacahuates o almendras).

7.- Uno de los elementos cuyo déficit puede resentirse en este tipo de dieta es el calcio, porque los lácteos de origen animal son ricos en este nutrimento. La ventaja de un veganismo a la mexicana es que las tortillas lo contienen gracias a la nixtamalización.

8.- Una dieta vegana no es un régimen de control o reducción de peso porque puede haber un abuso en el consumo de jugos de frutas, con altos contenidos de azúcares, y grasas de origen vegetal, que se utilizan para hacer la comida más sabrosa.

9.- Contrario a lo que pudiera pensarse, una persona vegana, aunque no consuma carnes, puede desarrollar triglicéridos altos y colesterol alto, este régimen alimenticio tampoco es sinónimo de mayor prevención de enfermedades crónicas.

Al ser vegano es aconsejable realizarse un biometría hemática cada tres meses para que el hierro y la hemoglobina no sean bajos a través de sustitutos en la alimentación. Si un vegano hace ejercicio también es demandante consumir suplementos.

Fuentes: Julieta Ponce, directora del Centro de Orientación Alimentaria (COA) y Cecilia Sommer, consultora independiente en nutrición.