5 datos curiosos sobre el cuerpo de la mujer

5 datos curiosos sobre el cuerpo de la mujer
A que no sabías estas curiosidades sobre tu cuerpo.

Ha inspirado amor, envidia, canciones, traiciones y muchas expresiones de arte. El cuerpo femenino es sin duda una hermosa creación con una característica que sobrepasa su ya altísimo valor estético: la capacidad de procrear vida.

Aunque algunas mujeres luchan por modificarlo de maneras poco naturales, en busca de un “ideal” de belleza dictado por God knows who, incluso a costa de su bienestar, un cuerpo femenino saludable es magnífico, y tiene sus curiosidades. Éstas son algunas:

1. El ambiente de la vagina es tan ácido como una cerveza. En la escala de pH el nivel neutro es 7; la vagina califica en 4.5. Esta acidez, provocada por bacterias inherentes a la vagina, ayuda a protegerla contra infecciones.

2. No imaginarás cuál fue la primera productora que incluyó la palabra “vagina” en un guión audiovisual. Fue nada menos que Walt Disney; sí, la misma que ha taladrado la cabeza de varias generaciones con estereotipos de princesas que esperan príncipes azules. En 1946, en conjunto con Kotex, Walt Disney creó un material didáctico llamado “The Story of Menstruation”. Atención al minuto 2 con 44 segundos:

3. Según un estudio publicado por LiveScience, las mujeres establecemos lazos más fuertes con otras cuando hablamos sobre nuestra  menstruación (y no hay ningún motivo para avergonzarnos por ello).

4. En el siglo II, el médico griego Galeno teorizó que los órganos sexuales masculinos y los femeninos eran iguales, sólo que lo que él llamaba “humores fluidos” eran fríos y húmedos en nosotras (en ellos eran “calientes y secos”), por lo que el pene se guardaba en nuestro interior. De hecho, los ovarios se ilustraban entonces como “testículos femeninos”.

5. Hay casos extremadamente raros de atresia vaginal. ¿Y eso qué es? Es decir que algunas mujeres nacen sin vagina. Es decir que sus órganos sexuales externos son normales, también sus ovarios, pero no el útero. Se trata de un defecto congénito asociado con síndromes extraños como el Rokitansky-Mayer-Küster-Hauser (RMKH) o el Bardet-Biedl.