Miércoles 22 de Mayo 2019

4 cosas que puedes cambiar con una sonrisa

4 cosas que puedes cambiar con una sonrisa
Tu sonrisa tiene poder. Try it.

Seguro te ha pasado: en una reunión, basta con que una persona comience a bostezar para que se haga extensivo por reflejo, y cuando menos te das cuenta, estás contagiada de bostezo. Lo mismo ocurre con la sonrisa: no sabes por qué, pero si te acercas a un grupo de personas que ríen, discretamente o a carcajada suelta, acabas riéndote.

Sonreír es una de las expresiones más cálidas de la especie humana –aunque también algunos animales parecen sonreír– y como se trata de una expresión motivada por una energía interna (una emoción, una alegría), conecta con la energía vegetativa de las personas alrededor y voilà!: se contagia.

Según el experto Ron Gutman, los adultos sonreímos un promedio de 20 veces al día – y eso que lo aprendemos desde el vientre materno-, mientras los niños lo hacen 400 veces, incluso mientras duermen. Y claro, los niños se preocupan menos, se enferman menos y tienen la estupenda capacidad de vivir en el presente.

¿Qué puedes cambiar con una sonrisa? Pensarás que no mucho, pero prueba hacerlo en estas situaciones:

Una discusión. Una sincera sonrisa tuya en medio de una discusión con tu significant other o con alguna persona de tus afectos cambiará no sólo la energía que fluye entre ustedes, sino el tono de la conversación. Especialmente si la responsabilidad es tuya y te cuesta reconocerlo, prueba una sonrisa discreta. Te será más fácil ofrecer una disculpa y será más difícil que te la rechacen. Recuerda que tiene que ser sin-ce-ra, o corres el riesgo de que la otra parte la confunda con una burla.

Una tristeza. Si la tristeza es tuya o de alguien más, prueba regalar una sonrisa. La tristeza no desaparecerá por arte de magia, pero la carga será más llevadera. Sonreír en soledad es una práctica que cambia tu energía, vale la pena intentarlo.

Un rencor añejo. Especialmente en estas fechas de Thanksgiving, Navidad y demás fiestas familiares, si has tenido diferencias con alguien prueba enfrentarlo y sonreír. Sonríe y di algo conciliador. De nuevo, no es magia, pero la sonrisa te ayudará a abrir una puerta hacia la comunicación y, quizá, la resolución del conflicto o al menos un poco de peace of mind.

Un juicio al espejo. Si cada vez que te miras al espejo lo primero que haces es criticar lo que no te gusta –la llantita, la celulitis, las estrías, las arrugas, etcétera, etcétera, etcétera-, prueba sonreír antes de hacerlo. No hay peor jueza de ti que tú misma, pero si le sonríes al espejo la dureza con la que te miras se suavizará poco a poco. Inténtalo hasta que logres hacerlo como esta nena, que ni debe saber qué es un espejo: