Jueves 15 de Noviembre 2018

¿Por qué debemos cuidarnos de las citas a ciegas?

¿Por qué debemos cuidarnos de las citas a ciegas?

Desde que Tinder se popularizó he venido escuchando comentarios del tipo “nunca debes hacer tal o cual cosa cuando sales con un desconocido”, refiriéndose a las citas a ciegas. También he leído varios post de chicas que siguen una especie de rutina que incluye tener un número de emergencia grabado en caso de cualquier cosa o que prefieren no salir con tacones para poder correr si es necesario. No soy ingenuea y sé que hay mucho hombre malo suelto por ahí pero de ahí a desconfiar de todos, mejor salirse de Tinder.

Tampoco me refiero que hay que irse con cualquier desconocido porque ya sabemos lo que puede pasar. Pero para mí, todo esto de las citas a ciegas queda en el limbo de la buena suerte. No se lo dejo al azar ni al destino, sino que a la suerte. Conozco gente que conoció a hombres perfectos en citas a ciegas (en mi adolescencia no existían estos sitios o app), otras que se casaron con chicos que conocieron a través de uno de estos portales de amor y también me he enterado, a través de las noticias, de casos espantosos que han terminado en asesinatos y violaciones.

Pero me llama mucho la atención a que, incluso, han creado gadgets para las citas a ciegas. Sí, como lo lees. Hace poco leía sobre una chica que inventó un anillo para protegerse en caso de agresiones: el Siren Ring. Ella no lo promociona como algo para que usemos específicamente en una blind dates pero sí algunos sitios que contaron de su existencia, lo hicieron. A principios de este año leí también sobre el esmalte de uña Undercover Color -que aún no sale a la venta- pero que tienen como finalidad alertar si una bebido contiene algún tipo de droga.

Y que no se mal interprete mi postura pero al igual que los principales detractores de iniciativas como estas, me parece injusto que sea nuestra responsabilidad protegernos de los sicópatas. Esa no es la línea que debemos seguir. El problema son ellos, no nosotras. No podemos andar por la vida pensando que todos los hombres nos van a violar o agredir sexualmente. No podemos, sólo porque no corresponde, salir a una cita a ciegas con un gas pimienta en la cartera. Está bien ser cuidadosa pero no te pases de psicópata.