Lunes 23 de Julio 2018

¿Tienes una relación con tu mejor amigo?

¿Tienes una relación con tu mejor amigo?

Esto no es un post personal ni tampoco una especie de test. Sólo que en este último tiempo me ha pasado que amigas que vivían una relación estable (digamos más de 3 años) han decidido terminar porque se dieron cuenta que tienen a un amigo en vez de una pareja. Por supuesto, las cuatro historias -incluida una amiga gay- tienen final feliz porque no existe rencor. Son amigos de sus ex.

La cosa es que por supuesto siempre les pregunto ¿pero cómo te diste cuenta? Porque al final, puede que yo sea una de ellas y no lo sé –aún-. Era de esperarse que la respuesta al principio fuera “no sé, sólo te das cuenta”. Pero después de un par de horas –y cervezas- comienzan a abrir su corazón y afloran las verdaderas razones de cómo, tras años de “estar enamoradas“, se dieron cuenta que sí, existía amor, pero no pasión. Por lo tanto, veían a esa persona como un amigo.

Todas ellas (y un hombre) me aseguraron que seguía existiendo amor, confianza, complicidad y respeto por esa otra persona. Pero en el fondo, sentían que no existía diferencia entre eso y su BFF. Cada vez que me repetían esto, me acordaba de una sabia amiga que me decía que en la vida, toda persona tiene su rol y no hay que mezclarlos. O sea, está bien tener confianza con tu novio pero no puede ser tu mejor amigo, para eso, están las amigas. And it does make sense.

Acá les dejo un resumen de lo que ellas creen, fueron las señales que las hicieron darse cuenta que vivían un amigo y no con un novio.

– Poco sexo. Casi nada. Y cuando hay, era meh
– Nada de mariposas en la panza ni menos calentura. No existe la excitación
– Indiferencia total: nada de extrañar, llamar, saber cómo está o cómo se siente
– Dejó de proyectarse junto a esta persona
– Otra personaje que les hace sentir todas las anteriores

Por supuesto que tras cada una de estas conversaciones me quedaba pensando y haciendo una revisión mental para ver si me estaba pasando lo mismo. Pero claro, todos son casos particulares, en países diferentes y en etapas de la vidaque no tienen nada que ver una con la otra. Sin embargo, lo que sí me quedó claro es que al final, todo termina en qué es lo que se espera del amor. Así de sencillo: cuando te das cuenta que vives una relación que no es lo que esperabas (sí, hay quienes siguen creyendo que el amor es un cuento de hadas), pues es hora de hacer tu propia balance. No vaya a ser demasiado tarde.