Jueves 18 de de Julio 2019

Por qué todos hablan de Diane Guerrero

Por qué todos hablan de Diane Guerrero
Diane Guerrero.
Foto: Getty Images

Quizás su nombre no te diga nada porque la verdad, no es una actriz famosísima que digamos. Diane Guerrero interpreta a Maritza Ramos en la exitosa serie Orange Is The New Black. Pero, ¿por qué todos están hablando de esta chica hija de padres colombianos? Sucede que la joven de 29 años decidió contar la historia de cómo sus padres junto a su hermano mayor, fueron deportados cuando ella tenía sólo 14 años.

En una carta escrita por ella y publicada en el LA Times, Guerrero relata cómo fue vivir siempre con el miedo de que sus padres fueran deportados. “And then one day, my fears were realized. I came home from school to an empty house. Lights were on and dinner had been started, but my family wasn’t there. Neighbors broke the news that my parents had been taken away by imwww.officers, and just like that, my stable family life was over”, Diane said.

Continúa haciendo una crítica de cómo ningún miembro del gobierno se preocupó de ella, de si tenía una casa donde vivir, qué comer y quien la cuidara. Cuenta también lo afortunada que fue de tener buenos amigos que cuidaron de ella y que a diferencia de la gran mayoría de chicos que pasan por la misma situación, ella no terminó en la cárcel. De hecho, cuenta el caso de su sobrina que creció sin su padre -su hermano mayor- y que ahora está cumpliendo condena en prisión.

Además de contar lo difícil que ha sido crecer sin su familia, Diane Guerrero hace un llamado al Presidente Obama para que legisle en torno a la actual política migratoria de los Estados Unidos. “President Obama has promised to act on providing deportation relief for families across the country, and I would urge him to do so quickly. Keeping families together is a core American value.

Seamos realistas: su historia no cambiará nada en el Congreso. Lo que valoramos es su honestidad y que aprovechó de una excelente manera su vitrina para volver a poner este tema en la conversación pública. Clap, clap nena! Necesitamos más chicas como tú, que nos inspiren a luchar por lo que queremos y que no tengan miedo de decir las cosas como son.