Miércoles 24 de de Julio 2019

Reencarnación… ¿Será?

Reencarnación… ¿Será?
¿Tú crees en que tuvimos vidas anteriores?

Aunque la mayoría de las filosofías religiosas coinciden en que el alma es una energía indestructible que tiene un destino diferente cuando abandona el cuerpo, no todas consideran válida la reencarnación. Para algunas, el alma es eternamente castigada o premiada según su comportamiento en el mundo material; para otras, se convierte en parte de una energía suprema originaria de todo lo existente.

Particularmente, filosofías orientales como la hindú, consideran que el alma es una energía eterna que transmigra de un cuerpo a otro –un cuerpo que no necesariamente debe ser humano- con el objetivo de aprender y reparar el karma acumulado durante existencias anteriores.

Conforme a su karma y a su pensamiento en el momento de la muerte, el alma toma un cuerpo de entre las muchísimas especies que existen. Suena justo, ¿no? Y el cuerpo humano es el más difícil de obtener porque tiene conciencia, misma que nos ayudará a diferenciar lo bueno de lo malo y, sobre todo, a buscar el desarrollo espiritual. Para decirlo simple: somos afortunadas de tener un cuerpo humano y, entre muchas otras cosas, su tarea debe ser ayudarnos en nuestra búsqueda espiritual. Si no lo logramos en esta vida, volveremos por varias más hasta que encontremos la senda.

La tarea se complica porque no tenemos memoria de nuestras vidas anteriores, de manera que no sabemos dónde nos quedamos, aunque se han registrado casos de personas que describen a detalle lugares donde nunca habían estado o personas a quienes no habían conocido… en esta vida.

Uno de los casos más famosos de reencarnación es el del niño Cameron Macaulay, quien describió a su familia y su casa de una vida anterior. Cuando fue llevado al lugar que insistentemente recordaba, reconoció los detalles y varias fotos de personas que vivieron en la casa. Su historia fue investigada por el reconocido psiquiatra infantil Jim B. Tucker y consignada en el documental The Boy Who Lived Before.

Otro caso muy famoso es el de la inglesa Jenny Cockell, quien desde pequeña soñaba con una mujer moribunda aterrada por abandonar a sus 8 hijos. Sabía que se llamaba Mary Sutton. Incluso dibujaba mapas que más tarde, en 1979, le ayudarían a encontrar a la familia de Mary, quien había vivido y muerto en Irlanda en los 30s. Su historia también fue documentada:

¿Tú crees que la reencarnación es posible?