Autoexamen de seno en 3 pasos

Recientemente escuché decir a una actriz que sufrió cáncer de seno: “¡No me salgan con que sin tetas no hay paraíso porque a mí sólo me quedó una!” Una manera muy positiva de enfrentar la tremenda realidad de que la “Big C” acecha a toda mujer, con senos pequeños, grandes o medianos.

Octubre es el mes del Breast Cancer Awareness, pero no pretendemos asustarte con cifras y síntomas. Puedes consultar esa información aquí, en los Centros de Control y Prevención de Enfermedades. Mejor enfoquémonos en lo que podemos hacer para detectarlo a tiempo, antes de que nuestras amigas sufran algún riesgo.

Son básicamente 3 las herramientas a las que puedes recurrir: el autoexamen, el examen clínico y la mamografía. El examen clínico lo puede hacer tu ginecólogo cuando lo visites; la mamografía permite detectar tejido enfermo en tus senos a través de rayos-x. En cambio, el autoexamen de seno mensual es una herramienta efectiva que, además de permitirte contactar y reconocer esas linduras que presumes en el escote, te da la oportunidad de descubrir cualquier anomalía en minutos. Vamos por pasos, los que recomienda la National Breast Cancer Foundation. Si te animas, hasta puedes pedirle a tu special-someone que te ayude con el examen.

Paso 1: Al bañarte, pasa las yemas de tu mano derecha por el seno izquierdo en círculos, desde la axila hasta el pezón. Si sientes alguna zona endurecida o un bulto anormal es momento de visitar al médico. Haz lo mismo con el seno derecho y tu mano izquierda.

Autoexamen de seno paso 1
Paso 2: Párate desnuda frente al espejo. Extiende los brazos a los lados y observa bien tus senos. Mira fijamente si luce hinchado uno de ellos o hay cambios en la piel como coloraciones raras, pequeños agujeritos, arrugas o incluso, alguno de los pezones luce extraño. Pon ahora ambas manos sobre la cabeza y observa igual. Por último, pon las manos sobre tu cadera y presiona con fuerza para tensar los músculos del pecho. Tómate tu tiempo y observa.

autoexamen de seno paso 2
Paso 3: Recuéstate. Pon una almohada bajo tu hombro derecho y pasa la mano derecha por detrás de tu cabeza. Con las yemas de los dedos de tu mano izquierda, haz movimientos circulares alrededor de tu seno derecho desde la axila hacia el pezón. Presiona poco, luego más o menos y luego presiona firmemente. Al final aprieta tu pezón para asegurarte de que no hay ninguna secreción. Haz lo mismo con el seno izquierdo.

Autoexamen de seno paso 3

Nada de pudores estorbosos. Tener la oportunidad de conocer y explorar nuestro cuerpo es un regalo, especialmente cuando de este sencillo examen pueden depender nuestros senos (tanto que los queremos) y nuestra vida.

Imágenes: National Breast Cancer Foundation