Sábado 20 de Octubre 2018

10 acciones reales contra el cambio climático

10 acciones reales contra el cambio climático
Acciones reales y no tan pequeñas para combatir el cambio climático

Entre las muchas críticas que los movimientos ecologistas reciben con frecuencia está el cuestionamiento a la eficacia de sus acciones. Caso concreto, la gran marcha contra el cambio climático #PeopleClimateMarch de la semana pasada que reunió a cientos de miles de personas alrededor del mundo.

Si bien una marcha como tal puede no ser una medida ecológica concreta, sí es una gran iniciativa para incluir el tema en la agenda mediática, particularmente cuando ha tenido ese poder de convocatoria: ninguna marcha habría recibido tal cantidad de menciones en medios de comunicación y redes sociales si no hubiera reunido a casi 400,000 personas tan sólo en Nueva York; bueno, ni siquiera estaríamos hablando de esto hoy. Por eso esta marcha es importante, muy.

Pero no olvidemos que alguien que protesta contra el cambio climático un día, debe actuar en coherencia al día siguiente, y al siguiente y al siguiente. Además de protestar, hay que hacer algo, algo práctico y concreto, algo que tú, yo y cualquiera podemos hacer todos los días con la seguridad de que contribuimos con un granito de arena (literalmente) a frenar el cambio climático. No hay acción pequeña si la sumamos con otras. Vamos a darle un poco de oxígeno a nuestra maltrecha Madre Tierra:

  • No dejes aparatos eléctricos conectados ni en stand-by porque continúan consumiendo energía. Apaga siempre y desconecta. Las luces también cuentan.
  • Además de usar menos el auto, revisa la presión de los neumáticos: conducir con las llantas bajas incrementa el gasto de gasolina y, por ende, la emisión de dióxido de carbono.
  • No caigas en la tentación de comprar una SUV si siempre andas sola. Ajusta el tamaño del vehículo a tus necesidades reales.
  • Recicla bolsas y botellas de agua. Decídete a no comprar una bolsa ni una botella más.
  • Evita todo lo que puedas el microondas y la secadora de ropa.
  • Come menos carne. No lo decimos los vegetarianos, lo dice la FAO: la ganadería emite un porcentaje importante de gases de efecto invernadero.
  • Báñate con agua tibia o fría si se puede. Además de ahorrar energía, tu piel lucirá más firme. Y ya sabes: cierra la llave mientras te enjabonas.
  • Evita envolturas innecesarias y el foam a toda costa.
  • Usa lavadora de ropa y lavavajillas sólo cuando estén completamente llenas.
  • Prende lo menos posible calefacción y aire acondicionado.