Sábado 17 de Noviembre 2018

6 manchas que puedes limpiar con comida

6 manchas que puedes limpiar con comida
Limpia sin químicos con elementos naturales.

Limpiar la casa está muy bien, pero te proponemos hacerlo con un toque eco-friendly. Tener una vida más consciente implica poner atención a “detalles” como lo que comemos, lo que vestimos e incluso los productos de limpieza que usamos. Resulta que la comida no sólo nos mancha la ropa, ¡sino que sirve para limpiar!

La tendencia hacia lo natural y orgánico requiere también buscar soluciones naturales para la vida cotidiana. Por eso te compartimos cómo puedes eliminar manchas o daños comunes con productos que seguro tienes en tu alacena:

Un rayón en un mueble de madera. ¿Se te pasó la mano al cortar las zanahorias sobre el counter de madera… de tu suegra? Frota con la cáscara de una nuez y poco a poco desaparecerá el rayón.

Cobre oscurecido. Esas figuritas decorativas hechas de cobre pueden recuperar su brillo si las limpias con un paño limpio con unas gotas de ketchup.

La ropa huele raro. Si ese saco que casi no usas huele a humedad justo el día que te lo quieres poner, pon un chorrito de vodka en un atomizador y rocía. El vodka también sirve para limpiar fácilmente piezas de porcelana.

Manchas en el aluminio. Es común que en los utensilios de cocina hechos  de aluminio quede una mancha gris al sacarlos del dishwasher. Frótalos con cream of tartar (bitartrato de potasio, se usa para hornear) y listo.

Suciedad en el fondo de un jarrón estrecho. ¡Qué lata dan los floreros de boca estrecha y base ancha! A menudo quedan restos de las flores en el fondo y ni la mano ni el estropajo llegan hasta ahí. Cuando eso pase, mezcla dentro del jarrón una cucharada de arroz crudo con detergente para trastes y agua tibia. Sacude y sacude. El arroz funcionará como estropajo.

Joyería opaca. Para que tu joyería luzca en forma para esa fecha especial, humedece un paño limpio con la mezcla de una pizca de bicarbonato de sodio y agua tibia. Con esta misma mezcla puedes limpiar superficies, cristales, muebles… el bicarbonato es una verdadera maravilla.