Sábado 15 de de Junio 2019

No toda la fatty food is bad

No toda la fatty food is bad
La almendra evita que la grasa se fije en tu cuerpo. Foto: Shutterstock

Es un impulso casi natural: leemos las palabras “fat”, “oil” o “grasa” y salimos corriendo; vemos las palabras “light”, “healthy” o “natural” y el efecto es exactamente el contrario. ¡Pobres grasas! Tienen tan mala fama… Lo peor del caso es que el rechazo a la fatty food no siempre está justificado y no siempre consumir productos que ofrecen ser “sanos” es lo mejor.

En realidad, las grasas que son un verdadero problema para tu salud son las “trans” y las saturadas -de una hamburguesa con papas fritas sí debes huir-, pero las grasas naturales son elementos que ayudan a mejorar tu metabolismo e incluso sacian tu apetito.

Algunas fatty food de las que no debes huir son:

Mantequilla de almendra: Según el International Journal of Obesity and Related Metabolic Disorders, la grasa de las almendras puede incluso ayudarte a perder peso. Por 6 meses el IJO realizó un estudio con dos grupos de personas: uno comió pocas grasas y otro, comía mayor cantidad de grasas, pero siempre almendras. Ambos consumían el mismo número de calorías. El segundo grupo perdió más peso que el primero y también redujo el tamaño de su cintura, porque los componentes de las almendras evitan que la grasa se absorba en el cuerpo.

Aceite de pepita de uva: Además de favorecer la digestión por sus propiedades antinflamatorias, contiene antioxidantes y ácido linoleico que ayuda a equilibrar el colesterol. También contiene omegas y dicen que hasta ayuda contra la celulitis. Una monada.

Cacao: Esta semilla también contiene muchos antioxidantes y ácido estéarico, que logra una mejor digestión. Si encuentras la semilla tostada, consúmela al natural, pero también puedes optar por chocolate amargo sin azúcar.

Aceite de coco: Hablamos ya de las maravillas del aceite de coco, pero por si hace falta convencerte te diremos que, según la American Society for Nutrition, ayuda a convertir rápidamente la grasa en energía, por lo que dispara tu metabolismo.

Semillas: De girasol, de ajonjolí, de calabaza no sólo son ricas en omega-3 sino también en fibra, por lo que serán tus consentidas si sufres de estreñimiento.