Lunes 20 de Noviembre 2017

Gua-sa-ca-ca: Sabor venezolano

Esta salsa de nombre divertido es el secreto mejor guardado de la gastronomía venezolana
Gua-sa-ca-ca: Sabor venezolano
Foto: Cortesia

Este es el plan: cuando te inviten a una parrillada prepara una buena porción de guasacaca, dile a los invitados que se la pongan a todo lo que vayan a comer, y alístate para ser el éxito de la fiesta.

Es es el consejo del chef venezolano George Duran, famoso por sus programas de cocina en Food Network, TLC y más recientemente, Better Homes and Gardens (BHG), quien asegura que ninguna otra receta de su país gusta más a sus comensales que esta salsa.

“Para la época de verano y las parrilladas no hay nada mejor que la guasacaca, la salsa suprema de Venezuela para carnes, o en realidad para todo”, dice.

La espesa salsa, que se prepara con aguacates, ajos, cebollas, cilantro, perejil, pimentón, aceite y vinagre, todo salpimentado, logra resaltar muy bien el sabor de cualquier carne.

“Una vez hicimos un pot luck, y todo el mundo tenía que llevar un pedazo de carne o algo para cocinar a la parrilla. Yo dije, ‘no voy a llevar más que mi guasacaca’”, recuerda Duran.

“Todo el mundo se rió de mi, y se quejaron de que tenían hambre y de que yo no había llevado nada para la parrilla. En el momento cuando la probaron me convertí en el rey del barbecue. Ya no me pedían que llevara nada, sólo guasacaca”, asegura.

En Venezuela se prepara de diversas formas, con cambios en su espesor y en el uso de algunos de sus ingredientes. Hay quienes que, por ejemplo, la hacen con aceite o mayonesa, o quienes le ponen tomate.

El chef George, quien estudio cocina en L’ecole Superieur de Cuisine Francaise, de París, y es autor del libro “Take this Dish and Twist It”, dice haber mejorado la receta original.

“Me gusta más espesa de lo tradicional, por lo que le agrego un poco más de aguacate, y para el sabor, un poco más de vinagre. No le pongo tomate, para que se vea lo más verde posible, quiero que sea brillante, verde y espesa”, cuenta Duran.

No sólo su sabor la hace resaltar, el largo y hasta complicado nombre que bautiza esta salsa es siempre tema de conversación entre quienes la prueban.

“Cuando voy a festivales de comida hago unos carteles con las sílabas, gua- sa- ca- ca, y se las doy a la gente para que las organicen y adivinen cómo se llama. Nunca lo hacen, porque no creen que una comida pueda tener la palabra caca en su nombre”, cuenta entre risas el chef.

Aunque se desconoce a ciencia cierta el origen de la palabra, y hasta de la receta, se cree que proviene de los indígenas venezolanos.

Lo que si está claro son dos cosas. La primera, no hay que confundir esta salsa con el guacamole mexicano; y la segunda, sabe mucho mejor de como suena su nombre

georgeduran.com