Viernes 20 de Abril 2018

Contra el machismo, impulsa la igualdad desde casa

Para romper con la desigualdad de género hay que comenzar por casa.
Contra el machismo, impulsa la igualdad desde casa
Como padres deben dar el ejemplo de que no existen tareas masculinas o femeninas en el hogar.
Foto: Washing the dishes por Tina Franklin , disponible bajo Licencia de Atribución en http://www.flickr.com/photos/97481684@N08 / 13395095523/

De manera frecuente, en la cultura latina las expectativas que tenemos como padres es diferente para los hijos que para las hijas. De un hijo se espera fuerza, coraje y de una hija abnegación, obediencia y colaboración en la casa.

Es importante señalar que estos mandatos de género no son otra cosa que formas de violencia simbólica que limitan la libertad de ser de nuestros hijos e hijas.

La familia como primer espacio de socialización es el lugar para compensar las desigualdades y evitar prejuicios sexistas que incidan en el desarrollo de nuestras hijas e hijos. Para romper con la desigualdad de género afuera hay que comenzar por casa con hábitos y cambios cotidianos transformadores.

Revisa el uso del lenguaje

No pienses si el diccionario acepta o no el género femenino para algunos sustantivos como “bombera”, “presidenta”, “jueza”, “doctora” o “abogada”. El lenguaje es una práctica y como tal, se cambia de acuerdo con el uso que le dan las personas y no los decretos.

Revisa los sobrenombres de cariño que les pones a tus hijas como “princesa”, “mi flor”, “mamacita” y a tus hijos “papi”, “campeón”, “gigante”. Piensa que tu hija también puede ser una “campeona”.

Promueve el respeto y la igualdad: elimina las típicas bromas sobre varones y mujeres como “conduce tan mal que debe ser mujer”, “los caballeros las prefieren brutas”, etc. Descarta el uso expresiones sexistas hacia tus hijos como “no seas niñita”, “juegas como niña” y hacia tus hijas como “pórtate como dama”.

Aprender jugando

Para evitar que se perpetúen los roles de género se puede comenzar jugando. Tus hijas sí pueden jugar con carros y pelotas. Si tus hijos participan en un juego de muñecas o de tomar el té no les sucederá nada. Tanto niñas como niños tienen el derecho a jugar con aquello que les divierta y si comparten los juegos es mejor.

Comparte acontecimientos de valor

Estimula a que tus hijos e hijas encuentren referentes en la sociedad compartiéndoles noticias y acontecimientos de mujeres que se hayan destacado por romper los estereotipos de género en áreas reservadas tradicionalmente para los hombres. Sólo piensa cuántas presidentas o secretarias de gobierno hay en la actualidad como Hillary Clinton y Dilma Rousseff, en el arte como Isabel Allende y en los deportes como la futbolista Mia Hamm.

En las tareas de la casa

La distribución de las tareas del hogar debe hacerse por edades y no porque sean ‘masculinas’ o ‘femeninas’. Los niños pueden lavar los trastes y las niñas también pueden lavar el carro. Las tareas del hogar no tienen género: colaborar con el aseo y orden de la casa es responsabilidad de todos.

El primer ejemplo eres tú

Día con día debes educar a tus hijos e hijas con el ejemplo. Rompe con los estereotipos de género: tu esposo también debe cuidar a los niños, cocinar y lavar la ropa. La pareja que comparte las tareas y responsabilidades es el mejor ejemplo.

Como explica la antropóloga mexicana, Marta Lamas, la sociedad no se cambia por decreto, sino que se va constituyendo y organizando con significados y valores de quienes viven en ella. Y sólo se transforma mediante el cambio de esos significados y valores: transformaciones que son paulatinas pero que, indefectiblemente, llegarán.

Fuente imagen: washing the dishes por Tina Franklin , disponible bajo Licencia de Atribución en http://www.flickr.com/photos/97481684@N08/13395095523/