Domingo 19 de Noviembre 2017

Exfolia tu piel en casa con estos consejos

Si quieres recuperar la luminosidad perdida, exfolia tu piel dos veces a la semana en casa.
Exfolia tu piel en casa con estos consejos
Exfolia tu piel en casa de manera sencilla y rápida para prepararla para el resto de tu rutina de belleza.
Foto: Shutterstock

Tras cumplir los 25 años, la piel va perdiendo la capacidad de eliminar células muertas que están adheridas, lo que ocasiona que se acumulen impurezas, impiden la oxigenación y obstruyen los poros. Cuando esto sucede, el cutis se vuelve opaco, la luminosidad desaparece y los granitos y puntos negros se instalan en nuestro rostro, también las arrugas prematuras.

Para evitar estos problemas, es muy importante realizar una exfoliación, un tratamiento que puedes hacer tú misma en casa dos veces a la semana si tienes el cutis con tendencia grasa y una sólo si tu cutis es seco.

Los resultados son asombrosos, notarás una piel más suave y lo mejor es que después de realizarla, al estar más permeable, la piel absorberá mejor las cremas que apliquemos.

A mano o a máquina

Realiza la exfoliación siempre después de limpiar tu piel con tu desmaquillante y jabón habitual. A continuación, sécala un poco, pero déjala algo húmeda y aplica el exfoliante por toda la cara. A la hora de hacerlo, es básico que vayas haciendo movimientos circulares por el rostro con el fin de arrastrar las impurezas. Insiste más por la zona de la frente, nariz y barbilla. El proceso no debe llevarte más de un par de minutos, sobre todo si tu piel es sensible.

Si lo prefieres, hay cepillitos mecánicos que ayudan en este proceso para que la exfoliación sea más profunda. Algunas firmas los han lanzado al mercado con grandes resultados, ya que van haciendo a mayor velocidad los movimientos circulares que se necesitan, y deja la piel libre de suciedad y mucho más lisa y saludable.

No te olvides de la mascarilla

Cuando realices la exfoliación en casa no te olvides después de aplicar una mascarilla. Es justo el momento de hacerlo, ya que la piel está perfectamente libre de impurezas, limpia y completamente preparada para recibir los beneficios de la mascarilla. Escoge la que más le vaya a tu tipo de piel. Así, si tienes la piel grasa, opta por una que lleve própolis.

Si tu piel es sensible, no dudes en aplicar una con aloe vera. Si quieres lucir radiante y que tu cutis se vea más luminoso, elige una con vitamina C. Hay tantas para elegir que te va a ser muy difícil escoger una.

Tras la mascarilla es el momento ideal para aplicar un serum y la crema de tratamiento. La piel se verá luminosa, perfecta, resplandeciente y con el tiempo evitaremos las tan temidas arruguitas.