Miércoles 13 de Diciembre 2017

5 mitos sobre el resfriado

La gripe y el resfriado no se curan; sólo es posible disminuir los síntomas.

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5 mitos sobre el resfriado
El resfriado también ayuda a eliminar toxinas de tu cuerpo.
Foto: Shutterstock

Estornudos, tos, dolor de garganta, secreción y congestión nasal son algunos de los síntomas de una de las enfermedades más comunes: el resfriado, especialmente en esta época de frío.

La población de Estados Unidos sufre cerca de mil millones de resfríos por año, lo que lo convierte en la causa más común por la que los niños no asisten a la escuela y los padres al trabajo. Los adultos sufren esta afección entre 2 y 4 veces en 12 meses, mientras que los niños y niñas llegan a padecer hasta 10 resfríos anuales.

Suelen confundirse, pero la gripe y el resfriado son padecimientos muy distintos. La gripe es una infección viral que afecta el estado general, presenta fiebre, dolor muscular, debilitamiento y falta de apetito. En tanto, el resfriado es una infección viral leve y carece de estos síntomas.

Ambos padecimientos, como toda infección causada por un virus, no se curan con ningún medicamento (excepto los antivirales que se dan en casos especiales), sino que sólo se aplican para aliviar los síntomas.

Se conocen numerosos remedios caseros contra el resfriado, aunque la efectividad de algunos de ellos está en duda. A continuación repasaremos los mitos más comunes sobre este padecimiento.

No previene la enfermedad y consumirla después de un resfriado no parece servir. Aunque podría hacer que los síntomas sean más leves, su consumo indiscriminado cambia el PH de la sangre y puede afectar las facultades del cuerpo para combatir la enfermedad.

Contienen una sustancia llamada alicina, responsable del característico olor del ajo, que mejora el sistema inmunológico. Se pueden encontrar píldoras concentradas de esta sustancia en farmacias. En estos casos, es recomendable que las cápsulas estén recubiertas para que se disuelvan en el intestino y no en el estómago.

No es la exposición al frío intenso, sino a los cambios bruscos de temperatura lo que puede debilitar el sistema inmunológico. Junto a esto la exposición a las altas temperaturas y al sol disminuye la capacidad del cuerpo para luchar contra el resfriado.

Aunque el paracetamol como el ácido acetilsalicílico o el ibuprofeno alivian los síntomas, no combaten la enfermedad. Además, evitan que el cuerpo expulse las toxinas y su consumo no controlado afecta al hígado.

Ayuda a reforzar las células e impide el desplazamiento de agentes externos entre ellas lo que colabora para evitar la dispersión de la infección. Aunque estudios científicos no han comprobado la eficacia de esta hierba, la medicina alternativa la promueve como una forma natural de prevenir el resfriado o aliviar sus síntomas.