Lunes 24 de Septiembre 2018

Cuidado, esos ronquidos pudieran ser mortales

Cuidado, esos ronquidos pudieran ser mortales
La persona que ronca, por lo general, sufre de apnea del sueño. Este trastorno causa que la persona pause su respiración o respire superficialmente mientras duerme.

En ocasiones, asociamos los ronquidos con personas que se encuentran en un estado de sueño profundo. Gracias a los adelantos de la medicina moderna, ahora sabemos que este popular, pero molestoso sonido que emiten algunas personas cuando duermen, es una señal de que algo no anda bien.

En la actualidad, uno de cada siete adultos ronca cuando duerme, por lo general le sucede a personas que respiran por la boca debido a alguna obstrucción en las vías nasales o en la garganta, dificultando la respiración normal. Mientras dormimos, casi todos los músculos del cuerpo se relajan, incluyendo los que ayudan a mantener las vías respiratorias abiertas permitiendo el flujo del aire a los pulmones.

Durante el periodo de sueño, la parte superior de la garganta permanece abierta permitiendo el paso del aire. Sin embargo, cuando algunas personas experimentan estreches o inflamación en esta área, al relajarse los músculos de la parte superior de la garganta, se produce la obstrucción llamada apnea del sueño, caracterizada por los impertinentes ronquidos. En casos crónicos, se conoce como apnea obstructiva del sueño, y esta última pudiera producir consecuencias fatales.

¿Cuáles son los síntomas?

La persona que padece de apnea del sueño, por lo general, comienza a roncar casi inmediatamente después de quedarse dormida. Este ronquido aumenta, se interrumpe con una pausa durante la cual no hay respiración. Esto produce una pequeña asfixia, seguida por jadeo cuando la persona trata de recuperar la respiración. Este patrón se repite una y otra vez durante el periodo de sueño.

Este círculo vicioso causa que las personas se despierten agotadas en la mañana, muchas se sienten como si no hubiesen dormido lo suficiente. Estas personas experimentan adormecimiento y somnolencia a lo largo del día, lo cual se conoce como somnolencia diurna excesiva (SDE).

Las personas con apnea del sueño experimentan:

  • Irritabilidad o ansiedad
  • Problemas con la memoria
  • Somnolencia
  • Fatiga excesiva
  • Padecen de dolores de cabeza frecuentes incluyendo migrañas
  • Depresión y otros trastornos psicológicos

  • Edema en las piernas
  • Hiperactividad (especialmente los niños)

¿Cómo se diagnostica?

Para tu médico poder diagnosticar efectivamente si padeces o no de apnea del sueño, primero tiene que descartar otros posibles trastornos de la salud realizando un examen físico completo, incluyendo estudios exhaustivos del área del cuello, la garganta, la boca, incluyendo las vías respiratorias y los pulmones. Este también realizará un estudio de polisomnografía o estudio del sueño, el cual sirve para confirmar o descartar el padecimiento de apnea del sueño. De considerarlo apropiado, tu médico también pudiera ordenar otros estudios incluyendo una ecocardiografía, gasometría arterial, electrocardiograma y hasta un estudio de la glándula tiroides.

¿Cuál es el tratamiento a seguir?

Algunos pacientes requerirán el uso de dispositivos insertados dentro de la boca, durante sus horas de sueño, para mantener la mandíbula hacia adelante, permitiendo el flujo de aire ininterrumpido. En la mayoría de los casos, el uso de una maquina especial, la cual provee presión positiva continua en las vías respiratorias, es recomendada. En casos severos, se recomiendan diferentes tipos de cirugías, incluyendo la traqueotomía, en casos extremos.

De no buscar tratamiento, la persona que padece de apnea del sueño o ronquidos excesivos, se expone a desarrollar hipertensión arterial, arritmia e insuficiencia cardíaca y se expone a otros trastornos como los accidentes cerebrovasculares y otras complicaciones con consecuencias fatales.