Domingo 16 de de Junio 2019

Fortalece tu sistema inmune: 8 antibióticos naturales

Con la llegada del frío es común padecer algunas enfermedades. Antes de consumir químicos prueba estas alternativas naturales que fortalecerán tu sistema inmunológico.
Fortalece tu sistema inmune: 8 antibióticos naturales
Fortalece tu sistema inmunológico con opciones naturales.
Foto: Shutterstock

Vivimos rodeados de elementos que potencialmente pueden enfermarnos: virus, hongos, bacterias, e incluso, los alimentos, el polvo y una larga lista sustancias pueden causarnos alergias. Entonces, ¿cómo sobrevivimos a tanta amenaza? La respuesta: tu sistema inmune . Es él quien te protege y permanece constantemente alerta ante cualquier sustancia foránea que ingrese a tu organismo.

El sistema inmunitario es sensible a factores genéticos, alimenticios y emocionales, los cuales hacen que su capacidad para mantenerte sana varíe. Por ello es muy importante que cuides tu salud mental y mantengas una alimentación sana y equilibrada.

Faringitis, gingivitis y neumonía son algunas de las enfermedades causadas por bacterias dañinas. La medicina occidental las combate con antibióticos sintéticos, sin embargo su éxito depende del organismo de cada persona y en caso de consumirlos con frecuencia, pueden causar resistencia en la bacteria que se busca atacar. Estas desventajas se pueden combatir aprovechando las capacidades antibióticas naturales de algunos alimentos, los cuales consumidos en forma regular son de gran apoyo para fortalecer las defensas del organismo. Anímate a agregarlos a tu dieta diaria. A continuación algunos de ellos.

  • Ajo . Se ha demostrado la capacidad del ajo para combatir estafilococos que son resistentes a antibióticos convencionales, además de aliviar síntomas de inflamación. Sus fito-químicos (germanio, potasio, compuestos de azufre y alicina) expanden sus beneficios con propiedades anti-micóticas (mata hongos) y anti-virales, convirtiéndolo en una alternativa natural poderosa para fortalecer tu sistema inmune.

  • Cúrcuma. Tiene propiedades antisépticas, anti-bacterianas, ayuda al metabolismo y mejora algunas alergias. Prefiérela al sazonar tus comidas.

  • Cebolla . Prima del ajo, posee propiedades analgésicas , anti-inflamatorias y antibióticas. Sus compuestos de azufre cooperan en su acción anti-microbiana y su alto contenido de fito-nutrientes actúa, además, como antioxidante . Alivia y previene estados infecciosos y gripales. Es mejor consumirla cruda.

  • Semilla de pomelo (toronja). Las capacidades anti-microbianas de este producto natural parecen ser las más amplias hasta ahora descubiertas, junto con el ajo. Un estudio reseñado en la Revista de Medicina Alternativa y Complementaria, descubrió que el extracto de semilla de pomelo es eficaz para eliminar hasta 100 cepas de hongos , 800 bacterias diferentes y múltiples tipos de parásitos. Además es un potente antioxidante.

  • Orégano . Según estudios del doctor Paul Belaiche de la Universidad de Paris, el aceite de orégano demostró ser el extracto más eficaz (éxito entre 78-96%) en combatir varias enfermedades bacterianas. Prefiere orégano silvestre en aceite esencial o sus hojas en infusión.

  • Probióticos . Estas son bacterias benéficas para el organismo . Su consumo en alimentos ayuda a restablecer la flora intestinal y a fortalecer las defensas. Encuentras probióticos en hortalizas fermentadas no pasteurizadas, yogurt y encurtidos crudos.

  • Hoja de olivo. Su extracto posee altas propiedades anti-bacterianas y anti-virales. Mejora la circulación sanguínea , los niveles de energía y es un excelente apoyo a las defensas del organismo. Prefiere extracto virgen.

  • Miel de abejas y propóleo . Altamente nutritiva, con gran capacidad anti-microbiana, tiene además propiedades analgésicas y ayuda a neutralizar toxinas. Un estudio de la revista Microbiology mostró que la miel detiene la proliferación de estreptococos pyogenes , ayudando a que las heridas cicatricen.
El propóleo es eficaz en acortar períodos de infecciones respiratorias y fortalecer el sistema inmune. Consúmelos crudos y a temperatura ambiente. También puedes usarlos externamente.