Domingo 21 de Enero 2018

Bebidas energéticas caseras

Todas las personas necesitamos de vez en cuando alguna bebida “energética”. Algunos a media mañana. Otros a mediados de la tarde para poder terminar la jornada laboral.

Por lo general, el cuerpo me pide “algo” de tomar alrededor de las tres de la tarde. Debo confesar que en algunas ocasiones, principalmente cuando estoy en alguna cobertura noticiosa, escojo lo más fácil y rápido como una soda con cafeína o un té helado. Ninguna de las dos opciones son las más saludables, pero son menos dañinas que las llamadas “bebidas energéticas” que prometen elevar el nivel de energía hasta por cinco horas consecutivas.

Una investigación que será publicada en la edición del próximo mes de la revista Consumer Report incida que la mayoría de estas bebidas tienen alrededor de un 20% más de cafeína que una taza de café. La cafeína puede hacerte sentir más alerta, incrementar la actividad física y mental, pero también puede ocasionar insomnio, acelerar el pulso, elevar la presión sanguínea y alterar los nervios.

Se han registrado casos de personas —incluyendo jóvenes— que han muerto por ingerir varias “bebidas energéticas” en un lapso de 24 horas.

Para evitar las palpitaciones o hasta ataques al corazón, cada vez que sea posible opten por prepararse su propia bebida y llévela consigo. Dos de mis bebidas preferidas son:

Limonada natural con miel de abeja. Los cítricos como el limón tienen propiedades energéticas por su alto contenido de vitamina C y si en lugar de azúcar procesada se endulza con miel de abeja, puede mantener por más tiempo los niveles de glucosa.

Té helado de jaimaica o hibiscus. Se prepara como un cualquier otro té y lo puede guardar en el refrigerador para disfrutarlo cuando quiera. Este té no sólo da energía, sino que también tiene propiedades diuréticas y ayuda a perder peso.

Recuerda lo que decía el padre de la medicina, Hipócrates: “Que tu comida sea tu medicina”.

Para preguntas o comentarios puedes escribir a yurina.melara@laopinion.com